
El invierno de 1855 fue rudo en Inglaterra, al punto de que la nieve
cubría incluso el condado de Cornualles, al oeste M país. la mañana del 8
de febrero, los habitantes de la región del Devonshire que bordea la
desembocadura del río Exe descubrieron, con estupefacción e inquietud,
largas líneas de, huellas en forma de pequeños cascos de caballo. Estas
huellas, que...
La Bestia de Devonshire