martes, 23 de septiembre de 2014

El caso D.B.Cooper


El miércoles 24 de noviembre de 1971, un día antes del día de Acción de Gracias en Estados Unidos, un pasajero que viajaba bajo el nombre de Dan Cooper abordó un Boeing 727-100 en el vuelo 305 (número de registro de la FAA N467US) de Northwest Orient (posteriormente Northwest Airlines) que partía del Aeropuerto Internacional de Portland con destino a Seattle, Washington.

Dan Cooper fue descrito como un hombre de unos 45 años, con una altura entre 1,78 y 1,83 metros que ese día llevaba una gabardina negra, mocasines, traje oscuro, camisa blanca, corbata negra, gafas de sol oscuras y un alfiler de corbata hecho de madreperla. Se sentó en la parte trasera del avión en el asiento 18C y después de que la nave despegara, le entregó una nota a la azafata Florence Schaffner, que se encontraba sentada en un asiento plegable cerca de la salida trasera, justo a la derecha del asiento de Cooper. 

Ella pensó que se trataba de su número de teléfono, por lo que guardó la nota en su bolsillo sin leer su contenido. Sin embargo, Cooper se le acercó y le dijo: «Señorita, mejor lea lo que hay en esa nota. Tengo una bomba». En el mensaje estaba escrito: «Tengo una bomba en mi maletín. La usaré si es necesario. Quiero que se siente junto a mí».

Retrato robot de D.B.Cooper
La nota también pedía US$200 000 en billetes sin marcar y dos sets de paracaídas (dos paracaídas de espalda y dos paracaídas de emergencia) y explicaba detalladamente cómo se debían entregar estos objetos una vez que el avión aterrizara en el Aeropuerto Internacional de Seattle-Tacoma; si no se cumplían sus demandas, haría estallar el avión. Cuando la azafata informó a la cabina de vuelo sobre Cooper y sus demandas, el piloto, William Scott, contactó con el control del tráfico aéreo de Seattle-Tacoma, quienes a su vez se pusieron en contacto con la policía de Seattle y el FBI. La agencia se puso en contacto con el presidente de Northwest Orient, Donald Nyrop, quien pidió a Scott que cooperase con el secuestrador. 

El piloto ordenó a Schaffner volver a la parte trasera del avión y sentarse junto a Cooper para tratar de averiguar si la bomba era real. Cuando el secuestrador descubrió las intenciones de la azafata, abrió su maletín momentáneamente, lo suficiente para que Schaffner viera varios cilindros rojos, una gran batería y cables, convenciéndose de que la bomba era verdadera. Cooper le ordenó que le dijera al piloto que no aterrizara hasta que el dinero y los paracaídas estuvieran listos en el aeropuerto. Schaffner regresó a la cabina para entregar las instrucciones del secuestrador.

Intercambio de pasajeros
 
Boeing 727-100
Después de que las demandas fueron comunicadas a las autoridades, el avión empezó a sobrevolar el Puget Sound, un estrecho marítimo cerca de Seattle. Mientras recolectaban el dinero, los agentes del FBI siguieron las instrucciones de usar sólo billetes sin marcar, pero decidieron usar billetes impresos principalmente en 1969 y con números de serie empezando con la letra L, emitidos por el Banco de la Reserva Federal de San Francisco. 

Asimismo, los agentes pasaron rápidamente los 10 000 billetes de 20 dólares por un dispositivo Recordak para crear una fotografía en microfilm de cada uno y así grabar los números de serie. Las autoridades inicialmente pretendían usar paracaídas militares de la Base de la Fuerza Aérea McChord, pero Cooper especificó que quería paracaídas civiles que tuvieran cordones de apertura manuales. La policía de Seattle encontró unos ejemplares como los que exigía el secuestrador en una escuela local de paracaidismo.

Mientras tanto, Cooper permaneció sentado en el avión bebiendo un cóctel de bourbon whisky con soda de limón por el que ofreció pagar. Tina Mucklow, una azafata que permaneció junto al secuestrador la mayor parte del tiempo, lo describió como una persona agradable y lo suficientemente considerada para pedir que le dieran comida a la tripulación después del aterrizaje en Seattle. Sin embargo, los investigadores del FBI afirmaron que el secuestrador era obsceno y que usaba «malas palabras». 

la azafata Mucklow
A las 17:24, el control de tráfico del aeropuerto le comunicó a Scott que las demandas de Cooper habían sido cumplidas. Entonces el secuestrador permitió al piloto aterrizar. El avión tocó tierra a las 17:39. Posteriormente, Cooper ordenó a Scott que llevara la aeronave a una sección remota de la pista y que atenuara las luces en la cabina para evitar a los francotiradores de la policía. 

Asimismo, pidió al control de tráfico que enviara a una persona a entregar los $200 000 y los paracaídas. La persona elegida, un empleado de Northwest Orient, se acercó hasta el avión y entregó los objetos a la azafata Mucklow a través de las escaleras traseras. Pocos minutos después, Cooper liberó a los 36 pasajeros y a la azafata Schaffner, pero retuvo al piloto Scott, la azafata Mucklow, el primer oficial Bob Rataczak y al ingeniero de vuelo H.E. Anderson.
 
En ese momento, los agentes del FBI desconocían las intenciones del secuestrador y estaban perplejos por su demanda de cuatro paracaídas. Asimismo, se preguntaban si tendría un cómplice a bordo o si los paracaídas eran para los cuatro miembros de la tripulación que permanecían con él. Nunca antes había intentado alguien saltar en paracaídas desde un avión comercial secuestrado. 

Mientras la aeronave era reabastecida, un oficial de la Administración Federal de Aviación que quería explicar al secuestrador las implicaciones legales de la piratería aérea caminó hasta la puerta del avión y pidió permiso a Cooper para abordar el avión, pero este se lo negó al instante. Una bolsa de vapor en el motor del camión con gasolina retrasó el proceso de reabastecimiento y Cooper empezó a sospechar cuando, después de 15 minutos, no habían acabado. El secuestrador amenazó nuevamente con hacer estallar el avión, por lo que los encargados del abastecimiento aceleraron la tarea hasta completarla.

De vuelta en los aires
 
Después del reabastecimiento y de una inspección detallada del dinero y los paracaídas, Cooper ordenó a la tripulación despegar nuevamente a las 19:40. También decidió que volaran con rumbo a México, D. F., a una velocidad relativamente baja de 170 nudos (320 km/h), a una altitud de 3000 m (la altitud normal de crucero es entre 7600 y 11000 m), con los trenes de aterrizaje desplegados y con 15 grados de flaps. Sin embargo, el primer oficial Rataczak le dijo que el avión sólo podría volar 1 600 km bajo esas condiciones, por lo que Cooper y la tripulación discutieron otras rutas antes de decidir volar hasta Reno, Nevada, en donde se reabastecerían nuevamente. También decidieron volar en la ruta Victor 23, una ruta aérea federal que transcurre al oeste de la cordillera de las Cascadas. Asimismo, Cooper ordenó a Scott que dejara la cabina despresurizada, ya que esto evitaría una salida violenta de aire y facilitaría la apertura de cualquier puerta para saltar en paracaídas.
 
Inmediatamente después del despegue, Cooper pidió a Mucklow, quien había estado sentada junto a él, que volviera a la cabina y que permaneciera allí. Antes de que pasara tras las cortinas que separaban primera clase de clase económica, la azafata vio al secuestrador atando algo a su cintura. Momentos más tarde, en la cabina, la tripulación observó una luz intermitente indicando que Cooper intentaba abrir la puerta trasera de la aeronave. A través del interfono, Scott le preguntó si había algo que pudieran hacer por él, a lo que el secuestrador respondió: «¡No!».

La tripulación empezó a notar un cambio de presión en la cabina. Cooper había abierto la puerta trasera y había saltado del avión. Esta fue la última vez que se supo de él. El FBI cree que el salto fue realizado a las 20:13 sobre el suroeste del estado de Washington ya que a esta hora las escaleras traseras se sacudieron, posiblemente en el instante en que abandonó la aeronave. En ese momento, el avión estaba volando a través de una tormenta y la nubosidad impedía ver el suelo. Debido a la mala visibilidad, los aviones de caza F-106 que seguían la aeronave no se dieron cuenta del salto del secuestrador. Inicialmente se creyó que había aterrizado al sureste del área no incorporada de Ariel (Washington), cerca del lago Merwin, 48 km al norte de Portland (Oregón). Teorías posteriores, basadas en varias fuentes tales como el testimonio del piloto de Continental Airlines, Tom Bohan —quien volaba a 1 200 metros sobre el vuelo 305 y 4 minutos detrás del mismo—, ubican la zona del aterrizaje a 32 km al este de ese punto.


Después de dos horas y media del despegue en Seattle, el avión, con la compuerta trasera abierta, aterrizó en Reno a las 22:15. El aeropuerto y la pista fueron rodeados por agentes del FBI y de la policía local. Tras comunicarse con el capitán Scott, se determinó que Cooper había abandonado la aeronave y los agentes abordaron el avión para buscar cualquier evidencia que hubiera dejado, encontrando varias huellas dactilares, una corbata con un alfiler de madreperla, dos de los cuatro paracaídas y ocho colillas de cigarrillos.
 
Sin embargo, no había rastro del maletín del secuestrador, del dinero, de la bolsa que lo contenía ni de los dos paracaídas restantes. Las personas que habían interactuado con Cooper a bordo del avión y en tierra fueron interrogadas para crear un retrato robot. La mayoría de los testigos proporcionaron la misma descripción, por lo que el FBI estima que el retrato es una representación fiel de Cooper y lo utiliza en todos los pósters en los que se requiere su captura.

Desaparición

Aunque a finales de 1971 y principios del año siguiente se llevaron a cabo diversas búsquedas aéreas y terrestres en un área de 73 km² en donde se creía que Cooper había aterrizado, no se encontró ningún rastro del secuestrador o de su paracaídas. La velocidad del avión (91 metros por segundo), las diferencias de altitud y la incertidumbre del momento del salto dificultaron la determinación del punto exacto de aterrizaje. Debido a esto, el FBI cree que Cooper no sabía dónde iba a aterrizar, por lo que probablemente no había un cómplice en tierra que lo ayudase a escapar. Inicialmente, el FBI trabajó junto a los policías de los condados de Clark y Cowlitz, quienes realizaron búsquedas a pie y en helicóptero. 

Otros patrullaron el Lago Merwin y el Lago Yale en botes. Pese a que con el paso del tiempo no aparecía ningún tipo de pistas, la llegada del deshielo con la primavera boreal favoreció que se realizara una búsqueda terrestre extensiva, llevada a cabo por el FBI y más de 200 miembros del Ejército de los Estados Unidos que estaban estacionados en Fort Lewis. La expedición examinó metro por metro del área estimada de aterrizaje durante dieciocho días consecutivos del mes de marzo y por otros dieciocho días en abril de 1972. Después de seis semanas, la búsqueda no rindió ningún resultado, por lo que existe controversia sobre si Cooper aterrizó realmente en esa área y si sobrevivió al salto.

Con el paso de los años, nuevas evidencias fueron apareciendo. A finales de 1978, un cazador que se encontraba al norte del área estimada de aterrizaje encontró una pancarta con instrucciones para abrir la puerta trasera de un Boeing 727. Después de ser analizada, se determinó que pertenecía a la puerta del avión secuestrado. 

El 10 de febrero de 1980, Brian Ingram, un niño de ocho años que estaba de pic-nic con su familia, encontró $5.880 en billetes semidestruidos (un total de 294 billetes de $20 todavía atados en bandas elásticas) aproximadamente a doce metros de la orilla del río Columbia a ocho kilómetros al noroeste de Vancouver (Washington). Después de comparar los números de serie de estos billetes con los de los billetes entregados a Cooper, se determinó que el dinero encontrado por Ingram era parte del rescate pagado nueve años atrás. 

Varios científicos locales reclutados por el FBI declararon que el dinero pudo haber llegado a ese lugar después de que el Cuerpo de Ingenieros del Ejército de los Estados Unidos dragara varias secciones del río en 1974. Otros expertos, incluyendo al geólogo Leonard Palmer de la Portland State University, estimaron que el dinero tuvo que haber llegado después de que el dragado hubiera finalizado ya que Ingram encontró los billetes sobre depósitos de arcilla que habían sido sacados del río por la draga. Varios investigadores e hidrólogos creen que los billetes llegaron al río Columbia a través de uno de sus afluentes, posiblemente el río Washougal, el cual nace en el área donde se cree que aterrizó Cooper.

El descubrimiento de los $5 880 respaldó la teoría del FBI de que Cooper no sobrevivió al salto ya que era improbable que un criminal dejara atrás parte de un botín por el que arriesgó su vida. Las autoridades conservaron los billetes recuperados hasta 1986, cuando un tribunal repartió el dinero entre Ingram, el FBI, Northwest Airlines y su compañía de seguros. El 13 de junio de 2008, de acuerdo con los deseos de Ingram, la casa de subastas Heritage Auctions vendió 15 de los billetes en Dallas (Texas) a varios compradores por un total de más de $37000.

Con la excepción del dinero recuperado por Ingram, el resto del rescate continúa desaparecido. Los números de serie de los 9.998 billetes entregados al secuestrador se encuentran en una base de datos que puede ser consultada por el público a través de un motor de búsqueda.

Repercusiones

Efecto en las aerolíneas

El secuestro provocó que se dieran grandes cambios en la seguridad de los vuelos comerciales, principalmente la adición de detectores de metal en los aeropuertos, nuevas reglas de seguridad de vuelo instauradas por la FAA y modificaciones en el diseño Boeing 727. Después de tres secuestros similares en 1972, la Administración Federal de Aviación exigió que todos los Boeing 727 estuvieran equipados con un mecanismo conocido como el «Cooper vane», una cuña aerodinámica que impide que las escaleras traseras de un avión sean abiertas durante el vuelo.

Nueva evidencia

El 1 de noviembre de 2007, el FBI publicó información sobre una evidencia del caso que no había sido revelada al público anteriormente. La institución exhibió el tiquete aéreo de Cooper, el cual había costado $18,52. También reveló que el secuestrador había solicitado dos paracaídas de espalda y dos paracaídas de emergencia. Sin embargo, las autoridades le habían entregado inadvertidamente un paracaídas falso que era usado para dar demostraciones en clase. Este paracaídas no se encontró en el avión después del secuestro y algunos piensan que Cooper no se dio cuenta de que no funcionaba. El otro paracaídas de emergencia, que funcionaba adecuadamente, se encontró abierto en el avión con la cubierta cortada, por lo que se cree que Cooper lo usó para asegurar la bolsa del dinero.
 
El 31 de diciembre de 2007, el FBI publicó un comunicado de prensa en Internet que contenía fotografías inéditas y nueva información del caso, con la intención de encontrar nueva evidencia sobre el secuestro y la identidad de Cooper. En el comunicado de prensa, el FBI descartó la teoría de que Cooper era un paracaidista experimentado. Aunque inicialmente habían creído que Cooper debería haber tenido entrenamiento para lograr el secuestro, un análisis detallado de los eventos hizo que el FBI modificara su teoría. Los investigadores comentaron que ningún paracaidista con experiencia intentaría saltar en medio de una tormenta y sin una fuente de luz. Asimismo, los investigadores creen que, aunque Cooper tenía prisa por escapar, un paracaidista experimentado se hubiera detenido a examinar su equipo.

El agente especial Larry Carr propuso la teoría de que Cooper tomó su nombre de Dan Cooper, un héroe de tiras cómicas francocanadienses, que es miembro de la Real Fuerza Aérea Canadiense y aparece saltando de un avión en la portada de una revista.

¿Se ha resuelto el caso actualmente?

Casi cuarenta años después, aún no se ha resuelto el misterio de la suerte del célebre criminal tras su temerario salto. El FBI ha seguido miles de pistas, e investigado en profundidad más de una veintena de sospechosos, pero sus huellas dactilares nunca han coincidieron con las que se encontraron en el avión. Sin embargo, nuevas pruebas han reabierto el interés por el caso, y apuntan a que podría haber sobrevivido.
 
Marla Cooper
Marla Cooper, una mujer de Oklahoma que asegura que el célebre malhechor era su tío, y murió en 1999. Marla recuerda que, estando una tarde en casa de su abuela, dos de sus tíos estaban planeando una acción, si bien ella no entendía de qué se trataba. Unos días después, uno de sus tíos, al que llamaba L.D., llegó a casa sangrando de forma abundante. “Era la mañana del día de Thanksgiving y mi tío estaba herido. Tenía sangre en la camiseta. Estaba en mal estado”, recuerda en una entrevista a la CNN Marla, que entonces tenía sólo ocho años. Su padre le dijo que “no podía hablar nunca de lo que había visto” porque podría significar la muerte de su tío, al que vio por última vez en la Navidad del año siguiente.

Durante casi cuatro décadas, Marla escondió en un recóndito rincón de su memoria aquel recuerdo, tal como le había ordenado su padre. Nadie en su familia habló nunca más de aquel incidente. Simplemente, su tío se esfumó, y ni tan siquiera apareció en el funeral de su abuela en 1975. Hace unos meses, Marla rompió por fin el pacto de silencio, e informó al FBI, que está estudiando la veracidad del caso.
 
El agente del FBI Fred Gutt ha reconocido a la CNN que, a pesar de no haber podido aún verificar la historia de Marla, las pruebas proporcionadas por la familia no parecen “inconsistentes”. Ahora bien, lo que parece difícil de explicar es cómo Cooper fue capaz de llevar a cabo su arriesgada evasión, escapando al cerco de las autoridades. “Al principio pensamos que Cooper era un experimentado paracaidista, quizás de las fuerzas armadas. Pero luego concluimos que no podía ser. Ningún experimentado paracaidista se habría arriesgado a saltar en una noche de lluvia, con vientos de 250 km hora, y vistiendo gabardina y mocasines”, explicó el agente Larry Carr en 2007.

Además, la policía cree que no contaba con ningún compinche en tierra, pues no dio instrucciones precisas al piloto sobre qué zona debía sobrevolar y, además, aquella noche la visibilidad era pésima. “Saltar al desierto sin un plan, sin el equipo adecuado, en una condiciones meteorológicas tan adversas ... Probablemente no pudo abrir ni su paracaídas”, dijo Carr en 2007.

Si finalmente se confirma la historia de Marla Cooper, su tío se habrá ganado con todo merecimiento un lugar en la lista de criminales más brillantes (y afortunados) del siglo XX junto a Bonnie & Clyde.

lunes, 22 de septiembre de 2014

Mezhgorye

Las ciudades cerradas fueron creadas a partir de finales de la década de 1940 bajo el nombre eufemístico de “buzones postales” (en referencia a la costumbre de enviar el correo hacia ellas mediante buzones de correo ubicados en otras ciudades). Las había de dos categorías distintas. La primera categoría incluía comunidades que albergaban complejos industriales, militares o científicos que eran considerados sensibles, tales como plantas de fabricación de armas o centros de investigación nuclear. Ejemplos de ciudades de este tipo eran Perm, un centro de fabricación de tanques de guerra; Gorky, donde fue exiliado el disidente Andrei Sájarov para limitar sus contactos con los extranjeros; y Vladivostok, que era la base de la flota Soviética del Pacífico.

En la segunda categoría se encontraban ciudades en las fronteras (y áreas fronterizas enteras, como por ejemplo el Óblast de Kaliningrado) que se encontraban cerradas a causa de razones de seguridad. Zonas cerradas similares existían en otras partes del bloque soviético; una gran zona a lo largo de la frontera interna alemana y la frontera entre Alemania del Este y Checoslovaquia tenían restricciones similares.

Pero podriamos decir que existe una tercera categoria, ciudades de las que no se sabe absolutamente nada. Mezhgorye, se encuentra en ese tercer tipode ciudades cerradas.

Una ubicacion escogida

Monte Yamantau
La ubicación de muchas de estas ciudades cerradas se debía a sus características geográficas y/o industriales. Estas se hallan en remotos parajes de la geografía de los antiguos estados de la Unión Soviética, tales como Rusia y Ucrania, en lugares como los situados en lo profundo de los Montes Urales y en la lejana Siberia, que se hallan fuera del alcance de cualquier bombardero enemigo. Se construían cerca a ríos y/o ensenadas y también de lagos de donde éstas pudiesen disponder de grandes cantidades de agua, necesaria para el proceso de los reactores nucleares de agua pesada, y de la industria siderúrgica, espacial, entre otras de interés especial para el gobierno. Existían alojamientos para los civiles que las construyeron en las cercanías de estos complejos. Y al intempestivo e impredecible cierre de estos complejos que se originaba en simulacros de ataques hipotéticos, seguía luego una vida "normal" bajo unas condiciones más favorables; en la práctica, estas ciudades tuvieron un estilo de vida propio y se convirtieron en una notable forma del poder institucional del régimen Soviético.

Los accesos y viajes hacia estos complejos eran estrictamente controlados. Los extranjeros tenían prohibida la visita de estas ciudades, así mismo a los habitantes se les tenían restringidas las relaciones y el hablar con los visitantes. Estos visitantes debían portar una serie de permisos especiales para viajar a ellas o abandonarlas, y cualquiera que buscase residir en estas debía obtener un permiso concedido primero por la NKVD, y luego por su sucesora, la KGB. El acceso a algunas instalaciones era físicamente restringido mediante el uso de tropas especiales del Ejército Rojo y rejas así como cercados electrificados, custodiados y monitoreados por guardias armados.

Mezhgorye

Mezhgorye
En un lugar remoto de los Montes Urales, dentro de un área prohibida, se encuentra un macizo de nombre inquietante: Yamantau, que en el idioma bashkir local significa Montaña Mala. Y dicen que entre 1996 y 2007 Rusia ha construido bajo él un inmenso complejo subterráneo, a mil metros de profundidad bajo la roca de cuarzo. No se ha hecho público para qué sirve. No se sabe lo que es. Pero es muy grande.

Oficialmente, en Mezhgorye también hay únicamente una mina vinculada a la industria siderometalúrgica de la región, gestionada por una empresa que ha cambiado de nombre varias veces pero ha permanecido invariablemente dirigida por un general en activo (entre ellos, un tal Leonid Akimovich Tsirkunov). Un antiguo funcionario comunista regional, en cambio, afirmó que se trata de un refugio de última línea para la dirigencia rusa en caso de guerra total; esta es la opinión más extendida en Occidente. Otras voces aseguran que se trataría de un almacén de reserva de armas atómicas: está cerca (lo que en Rusia llaman cerca) del enorme conglomerado de ciudades cerradas para la construcción de armamento especial en torno a Chelyabinsk, equidistante a tres polígonos de lanzamiento de misiles termonucleares (Nizhny Tagil, Yoshkar-Olá y Dombarovsky, este último con capacidad espacial).

Uniendo estas dos últimas ideas, algunos han concluido que la instalación subterránea del Yamantau podría formar parte de una especie de santuario nacional o nido del águila, al amparo del Distrito Militar del Volga-Urales, donde retirarse para dar la defensa final y luchar la última de todas las guerras (o negociar una paz conveniente) en caso de conflicto total. Este santuario de límites difusos se correspondería con un área montañosa secretista del tamaño de España, fácil de defender, provista con numerosos centros industriales, científicos y tecnológicos, cubierta por tres divisiones mecanizadas y varias brigadas spetsnaz, equipada con grandes aeropuertos donde replegar importantes fuerzas aéreas, albergando los tres polígonos de fuerzas nucleares mencionados con misiles SS-25 Tópol, SS-27 Tópol-M y SS-18 Satán (y probablemente los nuevos RS-24 Yars, en un futuro próximo).

Con estas especulaciones sobre la mesa, no es tampoco extraño que la instalación se haya vinculado también al mítico Perimetr, el sistema de mano del hombre muerto que pondría automáticamente en marcha la represalia termonuclear contra sus blancos predeterminados en caso de que la estructura de mando político o militar quedara desarticulada.

Otras fuentes han planteado otras hipótesis, no necesariamente incompatibles con lo anterior; según estas, el complejo subterráneo del monte Yamantau podría ser también un depósito para los archivos y tesoros nacionales más secretos y esenciales de Rusia, heredados de la URSS y del Imperio Zarista. El general Tsirkunov, después diputado en la Asamblea de Bashkiria, aseguró con mucho desparpajo que tan solo se trata de un almacén de comida y ropa para caso de emergencia. Por otra parte, quienes afirman que es un gran centro de mando, control e inteligencia se encuentran con el problema de que el macizo de cuarzo dificulta las comunicaciones, y no hay antenas exteriores visibles; o han tirado fibra óptica por los montes, o el centro de mando no está ahí.

El complejo secreto del Monte Yamantau.

Mezhgorye
La localidad cerrada de Mezhgorye fue fundada en 1979 bajo el nombre Ufá-105, evidenciando que ya la Unión Soviética tenía alguna intención de hacer algo por esos riscos inaccesibles. Esto de las ciudades cerradas que llevan el nombre de una (distante) población mayor con un sufijo numérico fue una idea soviética, surgida durante la Segunda Guerra Mundial y aplicada masivamente con el desarrollo de los programas nucleares, espaciales y similares. La mayor parte de ellas eran naukogrados, esto es, poblaciones científicas e industriales llenas de personal especializado, casi siempre con la mejor calidad de vida que la URSS podía ofrecer (y en algunas de ellas, no era poca, incluso con rasgos de lujo asiático). Muchas eran de nueva creación, frecuentemente a partir de aldeas o pueblecitos anteriormente irrelevantes en la inmensidad rusa.

Así, para entrar en contacto con un tal Vladimir Popov que residiera en la ciudad cerrada del centro de investigaciones nucleares de Sarov, mandarías tu carta a Vladimir Popov, apartado 16, Arzamas (lo que en la costumbre postal rusa se puede escribir como Arzamas-16); Arzamas es una ciudad comercial y cultural corriente situada a 60 km de distancia. Si llamabas por teléfono, el código telefónico local sería el de Arzamas (y probablemente alguien más escucharía vuestra conversación). Y así con todo.

Apartado de correos 105, Ufá

Escudo de Mezhgorye
Ufá-105, asi empezo todo. Poco tiene que ver con la verdadera ciudad industrial de Ufá. De hecho, está a casi 200 km de distancia. Se estableció como una pequeña comunidad minera, aparentemente compuesta por geólogos e ingenieros de minas. Pronto, el gobierno descubrió que era de lo más conveniente tender una línea del ferrocarril a esos poblachos montañeses y, ya puestos, una estupenda carretera, ¿por qué no? Total, iban de camino 20.000 o 30.000 mineros para extraer... no se sabe qué. Poco después le cambiaron el nombre, aumentando así la confusión: pasó a llamarse Beloretsk-16; la auténtica Beloretsk se halla a unos 30 o 40 km. Tras el colapso de la Unión Soviética, aparecieron otras dos pequeñas localidades mineras en el área, llamadas Beloretsk-15 y Alkino-2.

En 1995, estas tres localidades fueron unificadas en una sola población cerrada, a la que llamaron Mezhgorye. Por esas mismas fechas, el monte Yamantau al completo fue declarado también area cerrada (aparecen como entidades distintas en el registro de zonas cerradas de la Federación Rusa, a pesar de estar juntas). Se cree que las obras comenzaron en 1997 y finalizaron en 2007; al parecer, a partir de esa fecha ha habido algunos conflictos laborales en los tribunales locales debido a que una parte significativa de los mineros han sido despedidos (en tiempos de la URSS habrían sido reasignados a otros proyectos del estado, repartidos por zonas distantes, o les habrían conseguido trabajo en una industria o en el ferrocarril).

Las características del complejo subterráneo están sujetas a especulación. Diversas fuentes lo han descrito como un termitero dentro de la montaña, a más o menos un kilómetro de profundidad (esto es, a unos 600 metros sobre el nivel del mar; el Yamantau tiene 1.610 metros hasta la cima), lejos de donde puede llegar cualquier cabeza de penetración en el subsuelo. Fuentes occidentales lo describen con el tamaño de la ciudad de Washington hasta la Beltway, no se sabe con cuántos niveles, lo que vendría siendo una monstruosidad y puede que una exageración. Alguna de ellas, vinculada a los servicios secretos norteamericanos y británicos, ha llegado a sugerir que si estuviera compuesta de habitáculos, tendría capacidad para unas 60.000 personas.

Área restringida.

No es posible saber en la actualidad si tales suposiciones tienen visos de verosimilitud. Lo único cierto es que está completamente prohibido penetrar en el área, y los montañeros locales que se han aventurado bajo el paraguas de alguna federación deportiva, dicen que es muy peligroso acercarse a la montaña: cuando lo intentas, pronto descubres que hay soldados controlando tus movimientos desde los bosques circundantes. Si te aproximas un poco más, te piden la documentación y te preguntan qué pintas tú por allí. Que se sepa, nadie ha desafiado hasta el momento esta clara disuasión. A los excursionistas locales se les permite llegar hasta una cima cercana (el Mashaki o Pequeño Yamantau) por senderos autorizados. Afirman, quizá con alguna ironía, que "es más bonita". Según cuentan, en la cumbre del Yamantau propiamente dicho sigue habiendo un busto de Lenin (es el pico más alto de los Urales Meridionales).

La unica foto del complejo, demasiado dudosa.
La zona está totalmente clausurada a extranjeros e incluso a ciudadanos rusos sin alguna razón clara que justifique su presencia. Para acceder a la población cerrada, hay que obtener una invitación previa de alguna entidad autorizada y luego presentar una solicitud motivada ante el FSB (ex KGB) local vinculado a una cierta "unidad militar 55041" (o ante la Embajada Rusa en tu país). Las autoridades rusas se reservan el derecho de rechazar estas solicitudes sin dar ninguna explicación, o limitarlas a una fecha o recorrido determinados. El espacio aéreo está restringido por completo y es conocido que hay sistemas antiaéreos S-300 en el distrito, así como interceptores MiG-31 en Perm, a menos de quince minutos de vuelo (para ellos...); no se sabe de nadie que haya intentado desafiar esta prohibición.

La legislación rusa prevé severas penas de prisión en algún lugar muy frío para personas –nacionales o extranjeros– capturados en violación de un área cerrada, suponiendo que no ocurra algún accidente durante el arresto. La gente de allí, según dicen, prefiere no tentar la suerte fuera de los caminos autorizados. De todas formas, nadie sabe dónde está exactamente el complejo subterráneo o sus accesos.

Recreacion del interior del monte Yamantau
Tampoco se sabe cuál es el estado del complejo: si está terminado, si está ocupado, si está mantenido. Uno de estos excursionistas dice haber encontrado a bastante altitud una gran cantidad de maquinaria minera gastada y abandonada a principios de 2008 ("un campo de hierro", en sus propias palabras). Sigue siendo bastante habitual en Rusia abandonar maquinaria pesada deteriorada por un uso intensivo, que no justifique los costes de sacarla de donde esté y trasladarla a algún otro lugar para su destrucción. Los chatarreros suelen beneficiarse de esta costumbre, pero un particular no puede meter allí vehículos sin permiso para recuperarla.

En todo caso, después de los grandes enigmas que caracterizaron a la URSS durante toda la Guerra Fría, quizás estemos ante el primer gran misterio postsoviético: la instalación subterránea secreta de la montaña Mala, según los antiguos bashkires. Allí abajo (o arriba, según se mire) los rusos han cavado un agujero muy grande, y aunque oficialmente sigue siendo sólo una mina, nadie sabe lo que es. Al menos, nadie que esté dispuesto a publicarlo.

viernes, 19 de septiembre de 2014

La gran mayoría de quienes forman parte o no de algún culto religioso católico, y que no conoce Roma, cree que entrar a la Basílica de San Pedro o al Museo Vaticano, es como entrar a cualquier otra parroquia o templo, pero “más grande y más bonito”. También algunos han creído que El Vaticano sólo son los dos recintos antes referidos, y Castelgandolfo, que es la residencia de descanso del papa, así como igualmente mucho se habla de los hermosos jardínes, etc. Pero hasta ahora sólo se comenta acerca de lo que se ha dado a conocer, de lo que aparentemente está a la vista, mas, existe mucho en el interior que se oculta.

Un ejemplo de lo citado es el denominado “Archivo Secreto Vaticano”, del cual se ha dado a conocer que guarda una serie de relevantes documentos históricos, tales como: La primer carta de anulación de matrimonio, una carta de amor entre el rey Enrique VIII y Ana Bolena, colección de cartas de anteriores papas, los documentos correspondientes al juicio contra Galileo Galilei, correspondencia, etc. Lo cual, para el Vaticano, es información cuya importancia requiere de “resguardo y protección”.

Mas, ¿por qué se le denomina secreto? Según se ha dado a conocer, cerca del siglo XV recibió el nombre de “Archivo Privado”, ya que en él se almacenaba sólo la información que el papa en turno hubiera promulgado. Pero, ¿de verdad un archivo repleto, supuestamente de cartas, libros, sentencias, etc., mismos que son parte del fundamento e historia de la Iglesia Católica, requiere de gran seguridad, hermetismo y secreto?
 
Seguridad- El Archivo Secreto Vaticano se localiza en el ala noroccidental del Patio del Belvedere, y no puede ser visitado como el Museo o la Basílica, pues actualmente el acceso está restringido sólo a investigadores e historiadores, previa acreditación profesional y visto bueno de las autoridades del Vaticano; aunque, de cualquier forma, no se tiene acceso a cualquier documento, sino que está restringido sólo a una pequeña parte del fondo en resguardo. Asimismo, esta oficina está administrada por pocos individuos, elegidos por las autoridades supremas del Vaticano, en base a su alta preparación profesional, y a la plenitud de confianza que en estos se tiene.
 
Hermetismo- Con el argumento de “falta de espacio”, la Santa Sede construyó un recinto subterráneo en cemento armado, lo que lo convierte en un búnker antiatómico, el cual fue inaugurado en 1980 por el papa Juan Pablo II, que aunque se desconoce su superficie real, hasta ahora se sabe que son dos pisos con capacidad de aproximadamente 31,000 metros cúbicos y poco más de 85 kilómetros de estantería. Como nota adicional a este punto, es importante recordar la cita de Juan 21:25, que a la letra, dice: …existen también muchas otras cosas que hizo Jesús, las cuales si se escribieran una por una, pienso que ni aun en el mundo cabrían los libros que se habrían de escribir… Y que quede claro, sólo en cuanto a las cosas que Jesús hizo, en esta cita no se está considerando lo que tanto profetas como naciones habrían escrito acerca de las maravillas del mismísimo DIOS. Por ende, más de 85 kilómetros de estantería, es absurdo pensar que sólo recopilan algunos libros, cartas, y unos cuantos oficios más.  
 
Secreto- ¿De verdad es creíble que un archivo construido con las características de un búnker, con una estantería kilométrica, accecible para muy contadas personas, y administrado por intelectuales selectos de un alto nivel de preparación académica, sirva para almacenar correspondencia, algunos libros, algunos sellos, y unas cuantas cosas más, pero en secreto? No debemos pasar por alto el comentario de Juan Pablo II, que al respecto se refirió de la siguiente manera: “El Archivo Vaticano puede considerarse como un libro extraordinario que guarda o revela en sus páginas –oscuras o luminosas, exaltantes o dramáticas– la memoria de una larga y secular vivencia humana de que la Iglesia y nuestra civilización son herederas y continuadoras”. Si el archivo guarda páginas oscuras y dramáticas de la historia de la iglesia, según palabras de Juan Pablo II, cabe cuestionar ¿qué historias son a las que se refiere, y por qué no han sido publicadas?

¿Cuáles son los misterios más grandes que estarían ocultando?

El encuentro de Juan XXIII

El hecho ocurrió una noche de julio de 1961 cuando Juan XXIII, también llamado Papa Bueno, se encontraba paseando junto con el citado secretario, en los jardines de la locación veraniega de Castel Gandolfo.

Cuenta el acompañante, que luego de unos minutos de paseo, ambos observaron en el cielo una extraña nave de forma oval, muy luminosa, de color azul y ámbar. Al parecer, la nave sobrevoló por unos momentos sobre las cabezas de los paseantes para luego aterrizar justamente en el jardín de la referida casa. Según el secretario, en ese momento, un ser con forma humana aunque rodeado de un aura dorada y de orejas alargadas, salió de la nave. Tanto Su Santidad como el secretario se arrodillaron y ambos, aún sin saber exactamente qué estaban viendo, comenzaron a rezar creyendo a lo mucho, que se trataba de un hecho celestial.

Luego de unos minutos, el Santo Padre decidió acercarse a la criatura y, según narra el secretario, logrando entablar una conversación con él por un tiempo aproximado de 20 minutos. Una vez terminada la reunión el Santo Padre volvió adonde se encontraba su secretario dándole el mensaje siguiente:

“Los hijos de Dios están en todas partes; aunque algunas veces tenemos dificultades en reconocer a nuestros propios hermanos”

Dicho esto no se volvió a hablar más del tema, y por supuesto, el Papa nunca reveló, aparentemente ni siquiera a sus más fieles colaboradores, lo que habría conversado con ese ser. Suena difícil de creer, pero para dejar constancia de tal encuentro,Juan XXIII habria realizado una transcripcion de esta conversacion que estaria escondida en lo famosos archivos.

La muerte de Juan Pablo I

El 28 de septiembre de 1978, solo 33 días después de haber ocupado el cargo de Sumo Pontífice, Juan Pablo I fue encontrado sin vida en su habitación dentro del Vaticano. El parte oficial habló de un infarto agudo de miocardio producto de una mala dosis de un medicamento. Sin embargo, su médico negó esta versión ya que no le había recetado nada al Papa, aduciendo que tenía buena salud. Otro detalle es que quien lo encontró en su lecho, Sor Vicenza, aseguró que el cuerpo yacía en posición de reposo y con el rostro calmo, algo imposible de haber tenido un ataque cardíaco.

Quienes no quieren creer en la versión oficial, piensan que Juan Pablo I habría sido objeto de un atentado gestado entre la propia Iglesia y la mafia italiana, luego de que manifestara su intención de reorganizar el Banco Vaticano, en una lucha directa contra la mafia y la masonería. Lo cierto es que la investigación fue rápidamente clausurada y que a su resultado tan sólo el Papa de turno puede acceder.

El atentado de Juan Pablo II

El 13 de mayo de 1981, Juan Pablo II sufrió un atentado a manos del terrorista turco Alí Agca. Dos años después, el Papa lo visitó en prisión y ambos tuvieron una charla de veinte minutos. De los temas conversados nunca se supo en detalle debido a que el Sumo Pontífice se limitó a declarar a los medios de prensa que ese era "un secreto que no le pertenecía y que debía respetar", o sea que consideraba al diálogo una confesión.

A raíz del secretismo se elaboraron numerosas suposiciones, dos de las cuales habrían sido confirmadas. Por un lado, Agca habría confesado quiénes fueron los autores intelectuales del hecho. Consultado al respecto tiempo después daría diferentes versiones: que se trató de un plan del servicio secreto búlgaro y de la KGB por el declarado anticomunismo del Papa; que la orden provino del propio Vaticano; y, actualmente, que fue a pedido del ayatolá iraní Jomeini.

Por otro lado, el secretario personal de Juan Pablo II monseñor Stanislaw Dziwisz señaló que Agca estaba solamente interesado en la tercera profecía de la Virgen de Fátima -la cual hablaría sobre el fin del mundo- y que el Papa se negó a hablar al respecto, diciendo que la verdad sería revelada a tiempo -hecho que ocurrió en el 2000, aunque varios se niegan a creer en la completitud de la revelación.

Documentos prohibidos

Entre estos textos se encontrarían evangelios apócrifos -aquellos excluidos del canon de la Iglesia Católica-; investigaciones sobre las acusaciones de pederastía en la Curia; y documentos polémicos como los que se dice que encontró el historiador John Cornwell cuando pudo acceder a parte del archivo para hacer una biografía del Papa Pío XII, al que terminó vinculando con el nazismo durante la Segunda Guerra Mundial.

Por fuera de las especulaciones están quienes dicen que el término "secreto" (secretum) se debe a que en el siglo XV el mismo se utilizaba para definir a las personas o instituciones cercanas al príncipe, en este caso al Papa. por lo que la denominación expresaría que este es el archivo "personal" del Pontífice.

miércoles, 17 de septiembre de 2014

Natti Natti Nattramn

Fue el vocalista de Silencer, una banda de Depressive Suicidal Black Metal. Un tipo de black metal influenciado fuertemente por la lentitud del doom metal con letras que hablan sobre el suicidio. La misantropía y la locura, además del uso de Shriek (voz rasposa) a diferencia de los growl (gutural) del death/doom. Nattramn le tenía una envidia enfermiza a la banda "Bethlehem" (considerada como creadora del género black doom.) y eso dicen que lo llevó a la locura total.

La banda editó solo dos trabajos, el primero en junio de 1998, fue el demo Death, Pierce Me esta contenía solamente una canción, la demo fue grabada con el baterista de sesión Jonas Mattson (de la banda Nominon), la demo atrajo la atención del sello alemán Prophecy Productions en 1999.

Después de eso se hizo el video para "Sterile Nails And Thunderbowels" donde se observa que se mutila gente y se tienen actos sexuales que son fragmentos del filme de terror experimental de E. Elias Merhige llamada Begotten .



Posteriormente en Mayo de 2000 grabaron su único LP, esta vez con el baterista Steve Wolz, el disco llevaría el mismo título que la demo, este nuevo trabajo contenía seis canciones. La particularidad del álbum es la voz casi enfermiza del cantante Nattramn. Las partes de chillidos en las voces fueron producidas por Nattramn cortando y mutilando sus propias manos que luego reemplazo por patas de cerdo.


Se cortó todo el cuerpo, en especial los dedos de las manos que se los despedazó y reemplazó sus manos simbólicamente por patas de cerdo.Poco después de la grabación de "Death, Pierce Me" Nattramn fue hospitalizado, se encontraba recluido en el "Departamento 57" de la sala psiquiátrica.

Caratula del Disco
La primera canción lleva el título de álbum, "Death, Pierce Me" parte con una suave introducción acústica, interrumpida abruptamente por los gritos de Nattramn, esta canción posee una de las letras mas dementes del disco, donde el cantante repite "corta mi garganta, cortame".La sigue "Sterile Nails and Thunderbowels" considerada una de las mejores canciones del disco, posteriormente "Taklamakan" y "The Slow Kill in the Cold" canciones más "atmosféricas", cerrando el disco "I Shall Lead, You Shall Follow" y "Feeble Are You - Sons of Sion" esta última una pieza instrumental de piano. El disco fue lanzado oficialmente el 31 de octubre de 2001. El artwork es bastante perturbador, aparece una foto de Nattramn completamente ensangrentado y con una media en la cabeza por lo que es difícil distinguir su rostro, en los créditos Nattramn da la gracias a muchos medicamentos para la esquizofrenia, la depresión y otras enfermedades mentales.

En Mayo de 2001 escribió una nota detallada que decía: "Voy a matar niñas y a ser tan famoso como Thomas Quick", además según la policía de Växjö la carta estaba llena de símbolos nazi. Nattramn escapo del hospital y golpeó a una niña de 6 años con un hacha en un parque de Vattentornsskogen en Ljungby (Småland), luego intentó escapar en una bicicleta, cuando lo atraparon le pidió a la policía que lo mataran, pero no le hicieron caso, la herida de la chica estuvo a un milímetro de tocar su cerebro después de penetrar el cráneo.

Producto de este incidente Nattramn fue internado en un hospital psiquiátrico dando fin a la corta vida de  Silencer. Tras la disolución del grupo, los miembros decidieron seguir tocando en otras bandas. Tal es el caso de Leere quien participó tocando la guitarra para la banda sueca Shining entre 2005 y 2006,5 bajo el nombre de "Casado", mientras que el baterista Steve Wolz, ha tocado en diferentes grupos musicales tales como Bethlehem y Deinonychus entre los más famosos.

En cuanto a Nattramn este se ofreció a escribir y grabar música durante un año como terapia de rehabilitación. Como resultado de esto surge Diagnose: Lebensgefahr el cual es una cooperación entre Nattramn y el pabellón psiquiátrico de Växjö y Växjö Salud.

Producto de este proyecto en agosto de 2007 aparece el disco Transformalin, bajo el sello Autopsy Kitchen Records. El álbum mezcla música industrial, drone, ambient(Especialmente dark ambient) y música experimental.

Un comunicado en la página de Diagnose: Lebensgefahr dio a conocer que Nattramn había salido del hospital psiquatrico y estaría residiendo en la ciudad de Växjö. Nattramn escribió un libro, el cual fue lanzado en Septiembre del 2011, se titula "Grishjärta" o "Pig's Heart", fue editado en sueco e inglés.

Curiosidades
Este es Nattram, Mikael Nilsson.

Se han divulgado por Internet y otros medios toda clase de mitos acerca de Natti Natti Nattramn a tal punto de transformarlo en una leyenda urbana y hasta en un Fenómeno de Internet o Meme.

Entre los mitos mas comunes que se pueden encontrar en torno a este personaje es que se "carece de información acerca de su paradero" o que "Solo hay dos fotografías de Nattramn".

Otro mito muy divulgado es uno que afirma que Nattramn había cosido Patas de cerdo a sus brazos carentes de manos. La realidad muestra otra cosa, Nattramn se habia vendado patas de cerdo a sus brazos simbólicamente solo para el Artwork del Disco. Aunque lastimados, Nattramn posee dedos y manos.