lunes, 3 de octubre de 2016

La Mujer Muerta

La Mujer Muerta es una alineación rocosa de unos 11 kilómetros que se situa en la zona central de la Sierra de Guadarrama. Sus picos superan en muchos casos los 2.100 metros de altura, con La Pinareja, (2.197 metros), el Montón de Trigo (2.161), la Peña del Oso (2196) y el Pico de Pasapán (2.005 m) como principales cumbres.

La disposición de estas es la que ha generado las historias en torno a su morfología, pues en su relieve puede avistarse el perfil de una mujer tumbada boca arriba, con los brazos sobre el pecho.




Fundamentalmente hay tres leyendas sobre cómo se generó el macizo, relativas en todo caso a temas mitológicos y mezclados con el amor.
 
Hércules

No es de extrañar que el conocido por la mitología fundador de Segovia, Hércules, fuera, también, uno de los protagonistas del origen de dicha mole montañosa. Dicen que una vez, hace muchísimos años, vivía en aquellas tierras un gran rey. El rey era viudo y tenía una sola hija, a quien quería y mimaba como a nadie en el mundo.

La princesa, de aspecto agraciado, iba cumpliendo la edad de casarse y se esperaba la hora de que algún pretendiente pidiera su mano y la desposara. Pero el viejo rey aguardaba con espanto el día en que un príncipe de su rango pidiera su mano y se la llevase de la corte para siempre.

Un día, cuando la princesa jugaba con sus doncellas en las estribaciones de aquellos montes, se presentó de repente un extranjero que parecía haber llegado por los aires. Junto a él, un hombretón fornido y cejijunto parecía servirle y protegerlo a la vez: era Hércules, que venía a construir la ciudad de Segovia.

Todas las doncellas corrieron asustadas hacia el bosque, llamando a la guardia, y sólo la princesa, serena y firme, se quedó quieta... y sonrió a los forasteros. Los soldados del rey acudieron en seguida; pero Hércules los rechazó de un manotazo, y doncellas y guardias huyeron hacia el poblado para advertir al monarca.

El viejo soberano pareció recibir la noticia con benevolencia. Hospedó al extranjero en su corte, y hasta pareció acceder cuando, días más tarde, el joven le pidió la mano de su hija. Pero una mañana, cuando el forastero y Hércules partieron para fundar Segovia, el rey mandó llamar a la princesa, y partió con ella a caballo hacia la serranía. Aquellos montes eran en aquel entonces un bosque intrincado de pinos y abetos oscuros.

Pasaron las horas silenciosas y lentas y, al anochecer, el rey volvió solo a palacio. En el poblado, todo era barullo y alegría. Se preparaba la marcha de los extranjeros y se celebraban al mismo tiempo los esponsales de la princesa. El rey cruzó sombrío por la fiesta y se aisló en el fondo de su palacio. Pasaron las horas. El príncipe no podía contener su impaciencia. Nadie le daba razón de la princesa. La fiesta y el barullo le agobiaban, y quiso estar solo. Montó, pues, a caballo y galopó hacia el bosque, hacia aquella praderita, donde por vez primera vio a la princesa entre sus juegos.

Cruzó el llano, y en la ladera del monte, al salir a un claro, divisó, de repente, tendida en medio de la pradera, una forma suave y blanca, con las manos cruzadas sobre el pecho. Era la princesa, muerta. La leyenda cuenta que el príncipe mandó a Hércules tallar en aquellos mismos montes el cuerpo de la joven. Dicen que el príncipe desapareció por los aires y que, desde entonces, convertido en nube, viene de vez en cuando a la sierra, a contemplar a su amor... Son esas nubes que se quedan prendidas como jirones, insistentemente, en frente de la Mujer Muerta.
 
Los hermanos

El origen de esta historia se halla en una tribu que habitaba en un castro donde hoy se encuentra el Alcázar, mucho antes de la llegada de los romanos. El jefe de esta tribu falleció dejando como herederos a dos hijos gemelos que, si bien hasta entonces se habían llevado bien, ante la incerteza de saber quién de los dos sería el nuevo gobernante comenzaron a disputar y a pelear.

El grado de violencia fue subiendo hasta el punto de que cada uno reunió su propio ejército para dirimir la cuestión.Pero la noche anterior a la lucha la madre de ambos, angustiada por perder a uno de sus hijos, ofreció su vida a los dioses para que ellos no se enfrentaran.

Al ser aceptado su sacrificio se desató una tormenta como nunca se había visto, que no paró hasta la salida del sol. Cuando ambos ejércitos fueron a enfrentarse descubrieron esta enorme montaña; que había nacido durante la noche con forma de mujer dormida en medio del campo de batalla. Los dos hermanos reconocieron en ella a su madre, comprendieron su sacrificio y juraron no volver a enfrentarse, gobernando juntos su tribu. En los días claros a veces se ven dos nubes cerca de la cabeza de la mujer muerta, dicen que son los espíritus de los dos hermanos que se acercan a besar las mejillas de su madre.
 
La doncella

Cuenta una de ellas que hace mucho tiempo, cuando la Sierra de Guadarrama no existía, había un militar muy valiente y habilidoso que había peleado en muchas batallas, que estaba enamorado de una hermosa joven del pueblo, quien también le correspondía. Pero un día, llegó al pueblo un joven peregrino, que aunque no poseía la habilidades del novio de la doncella, poseía el don de la palabra, con la que cautivó a la joven y ésta se enamoró de él.

Cuando el novio vio a otro chico que rondaba la casa de la joven, se volvió loco de celos y retó al peregrino a un duelo. La joven le decía al muchcahco que no aceptara la pelea porque sabía que su novio tenía mucha más experiencia en el uso de la espada que él y, aunque le suplicó varias veces, el joven al final aceptó el duelo.

En plena noche, subieron los dos chicos a la sierra y, en medio de la oscuridad, el novio, cegado por los celos y el miedo a que el otro muchacho fuera mejor que el con la espada, le clavó la daga a traición al joven enamorado, quien cayó herido de muerte.

Al ver esto, la joven, que había seguido los pasos de los dos, lanzó un grito mucho más fuerte que los rayos que, con estruendo, retumbó en el cielo. El militar, cegado ya del todo por los celos, al ver como sufría la joven por el ser que yacía muerto a sus pies, tomó la misma daga ensangrentada y la clavó en medio del corazón de la muchacha. La pobre doncella cayó muerta en el acto.

Esa misma noche, se desató una tormenta como nunca se había visto, que no paró hasta la salida del sol. Cuando las gentes del pueblo miraron el horizonte descubrieron esta enorme montaña; que había nacido durante la noche con forma de mujer muerta.

Una ultima version

Existe una leyenda mas sobra la formacion de esta imponente mole, se asemeja a la leyenda de la doncella, solo que convierte al militar en pastor, pero el resultado es el mismo.


El pastor

Hace mucho tiempo, cuando la Sierra de Guadarrama no existía, había un gallardo pastor enamorado de una hermosa joven que le correspondía. Pero un día, el gallardo pastor vio a otro muchacho que rondaba la casa de la joven: se volvió loco de celos y mató al muchacha en la puerta de la casa de la joven, que al oír los golpes y los gritos salió corriendo.

Al ver un hombre muerto a sus pies, gritó de espanto, pero el pastor interpretó sus gritos como dolor al ver morir al ser amado y, cegado por los celos, la mató también a ella. Tras esto, las familias de la joven y el muchacho, quisieron vengar su muerte y se fueron a buscar al pastor, lo que motivó una batalla con la familia del asesino.

Estando en lo más arduo de la lucha, se levantó una gran tormenta y una voz surgió del cielo diciendo: "¡Miserables! ¡sois unos egoístas que os dejáis dominar por las pasiones! ¡sólo ella era inocente: todos vosotros desapareceréis sin dejar recuerdo, pero ella tendrá una tumba que durará tanto como el mundo!"

En ese momento, la tierra tembló y salió de ella una mole de granito que tomó la forma de una mujer muerta, dejando sepultados los cuerpos de todos los combatientes.

Leyendas si, pero...

Un conjunto de leyendas para explicar un accidente geográfico que, seguramente, se originó hace miles de años cuando las placas tectónicas formaban los continentes. Pero no hay jamás que olvidar, que las leyendas no son cuentos, nos enseñan cosas. Disfrazadas de misticismo y magia, para que nunca olvidemos lo que es importante.

viernes, 5 de agosto de 2016

El Mapamundi de Hereford

En un lugar secreto bajo el suelo de cierta catedral inglesa apareció una lona, de piel de becerro, conteniendo lo que, a primera vista, parecía ser el mapa del mundo. Una vez recuperada y restaurada, el mapa fue fechado en el año 1285. Al mismo tiempo que sobre este mapamundi medieval aparecen muchas ciudades y villas también existen más de 500 dibujos en tinta ilustrando eventos bíblicos, plantas exóticas, animales, salvajes, extrañas criaturas y mitos clásicos. Más que un mapa, la ‘tela del mundo’ sigue siendo una de las obras de arte más impresionantes del medievo europeo.

Catedral de Hereford
Conocido como el Mapamundi de Hereford, esta especial obra de artesanía -sobre la que se entremezclan historia, religión y mitología- mide metro y medio de ancho por 120 centímetros de largo y se encuentra delimitada por un marco de roble. Este impresionante objeto continúa siendo a día de hoy el mapa medieval más grande conocido.

Ilustrado con tinta negra, dorada, verde y azul, constituye un fiel reflejo de la Europa medieval y de su comprensión del mundo conocido, así como del mundo “sobrenatural”, tan en boga en aquellos tiempos. De este modo, en él podemos encontrar no sólo ciudades y mares, sino también completos bestiarios rebosantes de míticas y extrañas criaturas, habitantes de tierras lejanas. Nunca fue utilizado como una herramienta de navegación, sino como una obra artística que incluía todo un compendio de personajes, mitos y lugares.

Lo más obvio en él es su atípica cartografía de mapamundi. El Este se ubica en la parte superior del mapa, de esta forma dicha orientación viene a representar  la salida del sol en el amanecer y la segunda venida de Cristo. El mundo se representa de modo circular y por la influencia cristiana, Jerusalén se sitúa en el centro: algo muy común en la cartografía de la época. Justo en el centro del mapa existe un pequeño agujero donde la piel de becerro fue perforada con un compás o instrumento parecido para crear un círculo perfecto que se decoró con el dibujo de un muro fortificado con ocho torres.

Por lo demás, en él aparecen incluídos Asia, África, Europa y el mundo Mediterráneo. Aproximadamente 420 ciudades y villas aparecen representadas en el mapa, como Roma y Paris, además de océanos y otros puntos de referencia importantes.
 
Mitos y Leyendas

Ocho leyendas clásicas están incluidas en este curiosísimo mapa. Así, El vellocino de oro de Jasón y los Argonautas aparece dibujado en la costa del Mar Negro. Del mismo modo, el laberinto cretense con la historia del minotauro mítico no podía faltar sobre la piel puesto que los laberintos eran símbolos importantes durante la Edad Media, apareciendo trazados, incluso, sobre los suelos de las catedrales donde los giros y curvas representaban un peregrinaje espiritual para los feligreses.

Por su parte, en el mito clásico las columnas de Hércules representaban la frontera del mundo occidental conocido, quedando reflejadas en el mapamundi como el Estrecho de Gibraltar.

Hasta el campamento de Alejandro Magno está ilustrado en el mapa mostrándose con muchas tiendas altas y una fuerte muralla protectora que Alejandro se supone que construyo para repeler y atrapar al tiempo al ‘Mal destructor de los hijos de Caín’. La parte inferior se atribuye a las tribus escitas y como el conocimiento de esta región era muy limitado, el área se caracteriza por imágenes inventadas y salvajes.
 
Historias Bíblicas

Jesús preside la parte superior del mapa, destacando su significado y la importancia de la fe Cristiana. Sobre su camino, las personas viajan de la muerte al cielo. A su izquierda, los pecadores son encadenados y lanzados al infierno, representado por unas fauces horrendas con dientes afilados y ojos saltones.

15 historias bíblicas están expuestas en el mapamundi. Así aparece el Jardín del Edén -incluyendo a Eva, Adán y la serpiente-, cerca de la parte superior. El Edén se halla envuelto por un aro de fuego que marca los límites de la humanidad. Además, un barco lleno de criaturas y un hombre con barba representan el relato del Arca de Noé.

La edificación más grande del mapa surge en la ciudad de Babilonia, con cinco pisos y que está etiquetada como ‘la torre de Babel’. El hecho de disfrutar de un dibujo tan elaborado, además de los detalles y del texto sobre mapa, implica la arrogancia y orgullo de las personas que construyeron una torre tan alta para retar a Dios. En la leyenda bíblica, el castigo de Dios fue condenar a la humanidad a hablar diferentes idiomas.

 Asimismo, líneas curvadas delimitando un camino con tinta roja conforman el Mar Rojo, mostrando la ruta del viaje de los israelitas durante la historia del Éxodo.

Bestiario

Mucha criaturas naturales -y no naturales- aparecen en el Mapamundi de Hereford. Animales poco conocidos para los europeos medievales, como camellos o elefantes, fueron ilustrados con éxito sobre el mapa. Un camello aparece localizado en las Montañas Memarnau. Los bestiarios de aquellos tiempos describían al camello como a un animal que podía vivir 100 años alimentándose de simple agua embarrada. También existen sobre la piel elefantes dibujados con torres de madera sobre ellos debido a que por aquellos tiempos tanto hindús como persas utilizaban plataformas sobre estos animales para sus batallas. Fue entonces cuando surgió la creencia popular de que los elefantes temían a los ratones.

Asimismo aparece ilustrado el legandario unicornio. Un animal que tenía la reputación de ser tan fuerte que podía batallar con elefantes, pero que solo podía ser domesticado por inocentes, jóvenes y virtuosas doncellas. En total son 33 las distintas bestias, plantas exóticas y aves dibujadas sobre el mapamundi.

Monstruos Desconocidos

Varios extraños y maravillosos personajes están reflejados en el mapa, algunos reales y otros no. Posiblemente, debido a las historias exageradas de los viajeros, existen 32 imágenes casi indescriptibles, como las de la expecie de personas sin cabeza llamadas blemios, con rasgos faciales sobre sus pechos.

Del mismo modo aparecen narraciones de criaturas curiosas, con un solo pie y diversas teorías de cómo se podían mover rápidamente sobre su única extremidad inferior. Incluso se creía que usaban su gran pie para protegerse del sol.

Misteriosos y peligrosos habitantes de cuevas, o trogloditas, también están dibujados en el continente africano del mapa. Pueden observarse tres de ellos en una cueva y uno montado sobre una bestia con aspecto de cabra. Aparentemente comen culebras y andan desnudos. El mapa describe a los trogloditas como hombres veloces que atrapan animales salvajes saltando sobre sus lomos.

Los trogloditas conformaban un ancestral clan de personas habitantes de la zona africana cercana al Mar Rojo según los historiadores griegos y romanos, entre los que destacaban Herodoto, Plinio y Estrabón. Estas descripciones a la larga se convirtieron en hechos míticos.

Origenes del mapa

Creado en el siglo XIII por un equipo de estudiosos, pero atribuido a un hombre llamado ‘Ricardo de Haldingham y Lafford’, el gran mapa estuvo colgado sobre uno de los muros de la Catedral de Hereford, Inglaterra. Inusual como mapa medieval, sobre él existe una referencia al cartógrafo, Ricardo, en la esquina interior izquierda. Traducido, el escrito dice:

    Todos los que conozcan esta historia,
    O que la escuchen o lean o vean,
    Recen a Jesús en su Divinidad,
    Para que se apiade de Ricardo de Haldingham y Lafford,
    Quien lo realizó y diseñó,
    A quien se concederá gozo en el cielo.

La Peninsula Iberica en el mapa de Hereford
El mapa fue escondido durante tiempos de incertidumbre política y guerra, languideciendo bajo los tablones del suelo y olvidado en lugares ocultos hasta 1855 cuando fue restaurado y reparado en el Museo Británico. En la actualidad se halla en una vitrina, expuesto en la nueva biblioteca de Hereford.

El Mapamundi de Hereford ha sobrevivido 700 años, preservando en sus ilustraciones las creencias, el conocimiento y las tradiciones de la Europa Medieval, permaneciendo como uno de los más llamativos mapas históricos del mundo. La página web de la Catedral Mapamundi Hereford ofrece un mapa interactivo disponible aquí, iluminando algunos de las incontables imágenes que ornamentan este artístico y medieval mapa. 

Mapamundi de Hereford

miércoles, 3 de agosto de 2016

Lilith

En el siglo XIX en Siria se encontró un relieve de terracota que mostraba una figura femenina alada. Las proporciones eran perfectas hasta las piernas, de ahí surgían unas garras de águila que se posaban sobre un león bicéfalo. El cuerpo desnudo y voluptuoso, con senos perfectos y turgentes. Los brazos de tal forma que la altura de las manos coincide con la de los hombros. En una de las manos sostiene un ephah, especie de balanza para medir los granos. Se encuentra flanqueada por dos búhos que a su vez descansan sobre lo que parece ser una serpiente. Era la primera representación de Lilitu que se hallaba. Ahora se encuentra en el Museo Británico de Londres.

Como tantas otras tradiciones asirias, la de Lilitu era muy conocida por los antiguos hebreos. Sin embargo los primeros rabinos no sabían como encajar este personaje en la historia de la Creación. Presionados por la tradición tuvieron que incluirla de una manera velada De hecho no aparece mencionada directamente en el Pentateuco y sólo existen algunas breves referencias en Isaías y en Job. No ocurre lo mismo con el Talmud y la Kabbalah[3] en donde aparece la información que ha llegado hasta nuestros días.
 
De Lilitu a Lilith

A Lilith (el nombre hebreo para designar a esta mujer) la podemos encontrar en el Antiguo Testamento en Isaías 34:14-15. Aparece como una lechuza o ardilla blanca (según la traducción), criatura nocturna o demonio del desierto (lamia), acompañada de sátiros y animales. Isaías refiere la manera en que Dios con su espada mata a todos los habitantes de Edom, enemigos de los judíos, quedando en el lugar los animales y Lilith.

La versión de la Biblia de Jerusalén lo traduce como:

“Los gatos salvajes se juntarán con hienas y un sátiro llamará al otro; también allí reposará Lilith y en él encontrará descanso”.

La versión griega de la Biblia conocida como Septuaginta y Nácar-Colunga traduce Lilith por Lamia:

“Y las bestias monteses se encontrarán con los gatos cervales, y el peludo gritará a su compañero: la lamia también tendrá allí asiento, y hallará para sí reposo”.


Lilith mora entre las ruinas solitarias en el desierto de Edomite donde los sátiros (“se’ir”), los reems (especie de unicornios), los pelícanos, los búhos, los chacales, los avestruces, las serpientes-flecha y las cometas guardan su compañía.

Lamia es la diosa bisexual a la que se adoraba en Libia. Fue hija de Belus y tuvo hijos con Júpiter, los cuales fueron raptados por la celosa Juno (Hera). En venganza Lamia se devoraba a los niños pequeños de otras mujeres. Su nombre significa lujuria, glotonería. Encontramos diosas similares en Siria, Anath, y en Egipto, Neith, quienes se comían a sus amantes. Fue el comentarista Hieronymous del cuarto siglo de nuestra era, quien identificó Lilith con la Lamia griega.

Los DOS Génesis

Aunque esta interpretación parece demasiado forzada. Lo cierto es que hay dos versiones para la creación de la primera mujer. La primera, Génesis 1:27 dice:

“Creó, pues, Dios al hombre a su imagen; a imagen de Dios lo creó; varón y hembra lo creó”.

La segunda versión aparece relatada en el capítulo dos. Ahí se nos informa que Dios se da cuenta de que no es bueno que Adán esté sólo, y entonces creó los animales. Luego hizo que Adán cayera en un sueño profundo, le extrajo una costilla[4] e “hizo una mujer, y la trajo al hombre”.

“El hombre exclamó: ¡Esta sí que es hueso de mis huesos y carne de mi carne!
Se llamará Mujer, porque ha sido sacada del hombre”
.

Hoy sabemos que hay dos versiones distintas del Génesis: los llamados Génesis I y II. El primero es una versión más moderna creada por la escuela Deuteronómica hacia el 700 antes de nuestra era, mientras que el Génesis II deriva de la mitología Sumeria.

Había una evidente contradicción entre las dos versiones y los rabinos y cabalistas intentaron muchas interpretaciones a lo largo de los siglos. Una sugería que la primera versión indicaba que Adán fue creado inicialmente como un andrógino (“varón y hembra lo creó”). De un lado el cuerpo era femenino, y del otro masculino, ambos unidos por la espalda. Luego Dios los dividió. Rabbi Abba dice en su Ha-Zobar, o Libro del Esplendor (escritos místicos del medioevo judío español que recopilan tradiciones anteriores a la era cristiana), que Dios creó a Adán mezclando polvo, sangre y saliva y lo puso en el Jardín del Edén. En el principio Adán reunía la condición de macho y hembra, o sea que era hermafrodita o andrógino[5]. Lo anterior implicaría que Dios es andrógino (“… a imagen de Dios lo creó”). Algunos traductores cristianos se incomodaron con esa ambigüedad y agregaron el plural “los creo”, resolviendo el problema de tajo.

Algunos relatos (Bereshid Erubin) decían que la idea original de Dios fue crear dos seres humanos, hombre y mujer, pero en lugar de eso diseñó un solo cuerpo con dos caras mirando hacia distintas direcciones. En el Haggadah[6], se explica que la cara femenina estaba en la nuca. Para crear a Eva, Dios separó esas caras. Otros, como Bereshid Rabba (Génesis 55 y Levítico 14.1) aceptan que Adán fue creado como un hermafrodita con los cuerpos unidos por la espalda, por lo que la conversación era difícil y el andar imposible[7], entonces Dios no tuvo más remedio que separarlos, los colocó en el jardín del Edén y les prohibió ser pareja. Este ser fue aserrado por la mitad, y luego se hicieron las partes posteriores cada una de estas mitades. Adamah era el nombre de Lilith en esta tradición, la palabra hebrea para el suelo o la tierra.

Al dejar de ser hermafrodita[8], Adán buscó compañía y no es necesario tener mucha imaginación para comprender que la hallaría en las hembras de otros animales. De aquí se comprende lo escrito en Génesis 2:20:
 
“No halló ayuda que estuviese idónea para él”.

Esa promiscuidad con los animales[9] sería eliminada en las múltiples traducciones y revisiones del Antiguo Testamento que se darían a lo largo de los siglos[10]. Para resolver el problema de Adán, Dios formó a Lilith.

Y Dios creó a la mujer: Lilith

Dios escuchó los reclamos de Adán y entonces formó a Lilith, la primera mujer, siguiendo el mismo procedimiento que había utilizado para crear al primer hombre: pero en lugar de utilizar polvo puro, esta vez utilizó inmundicia y sedimentos.

De la unión de Adán con Lilith, y con otra mujer como ella llamada Naamah, nació Asmodeus, rey de los demonios y muchos otros demonios. Generaciones más tarde Lilith y Naamah (hermana de Caín) se presentaron ante el trono de Salomón, disfrazadas como prostitutas de Jerusalén[14]. El juicio de las dos prostitutas se registra en Reyes 1 3:16.

Adán y Lilith no eran una pareja feliz. Cuando él deseaba yacer con ella, Lilith alegaba que la posición recostada que él quería era denigrante para ella.

“¿Porqué debo yacer debajo de ti y abrirme para tu cuerpo? Yo también fui hecha de polvo, y por lo tanto soy tu igual”.

Cuando Adán trató de forzarla, Lilith, furiosa, invocó el nombre mágico de Dios, se elevó en el aire y lo abandonó[15]. La discusión entre Adán y Lilith y la rebelión de esta última contra Dios tuvo que haber ocurrido en la noche del viernes hacia el sábado, en la primera semana de la Creación. Eso debió haber sido terrible y debió orillar a que Adán se quejara ante Dios:

“He sido abandonado por la que me ayuda”.


Dios hizo un grupo, formado por los ángeles Senoy, Sansenoy y Semangeloph, y los envió con la orden de traer a Lilith. Los ángeles buscaron por todos los confines de la tierra, y finalmente la encontraron cerca del Mar Rojo, en una región plagada de demonios lascivos: Lilith se entretenía apareándose con ellos. De esas uniones nacieron los Lillim[16] en una proporción de más de cien por día. Los ángeles le ordenan regresar:

“Regresa con Adán sin demora, o de otra forma nosotros te llevaremos”.
“¿Cómo puedo regresar con Adán y vivir como una esposa honesta después de mi estadía en el Mar Rojo?”
“¡Morirás si te rehúsas!”
“¿Y cómo habré de morir si Dios a ordenado que me haga cargo de todo recién nacido y que lo estrangule: niños hasta el octavo día, antes de su circuncisión, y niñas hasta el vigésimo día? Sin embargo, si veo sus nombres exhibidos en un amuleto sobre un recién nacido, prometo apartarme”.


Sorprendidos por este acuerdo con Dios, del cual nada sabían, los ángeles aceptaron las condiciones de Lilith y, sin cumplir con su misión, regresaron al Empireum. Como la única represalia, en favor del insatisfecho Adán, Dios castigó a Lilith matando diariamente a un ciento de sus hijos.
 
Un dios falible
 
Cuando Dios vio que haber creado a la mujer con el mismo barro que al hombre había causado tantos problemas, reconoció que algo había salido mal con Lilith, y decidió realizar un nuevo intento:

“No la crié de la cabeza, pero ella dominó; ni de ojo, pero ella es ansiosa por ver; ni de oído, pero ella es ansiosa por oír; ni de boca, pero ella es ansiosa por hablar; ni de mano, pero ella toca todo; ni de pie, pero ella es andarina”.

Esta vez se aseguraría que no hubiera reclamos y en presencia de Adán comenzó a crear a otra mujer[20]. Tal vez fue la forma de “prepararla” lo que le dio asco a Adán, pues se utilizó en su confección sangre, huesos, intestinos, músculos y otros órganos que luego fueron cubiertos con piel. Dios añadió algunos mechones de cabello en ciertas partes del cuerpo. Adán quedó a disgusto con esta nueva compañera y Dios reconoció que había fallado una vez más. Dios hizo el intento por tercera vez. Adormeció a Adán y le extrajo una costilla a partir de la cual creó a Eva. Luego la adornó con 24 piezas de joyería, antes de despertar a Adán.

Al escoger una costilla como materia prima, Dios eliminaba cualquier pretensión de independencia, que se hubiera presentado de haber utilizado parte de la cabeza de Adán. También eliminaba la posible condición de esclava, de haber utilizado los pies. La parte media del cuerpo le daba el mismo estatus que Adán. Pero poco le duró el gusto a Eva pues, luego del pecado original, Dios la castigo a ser la segunda, quedando bajo la potestad de su marido.


Otras tradiciones[21] mencionan que Dios creó a Eva de la cola que en ese entonces poseía Adán. Dios la cortó y el tronco que quedó, el actual cóccix, aún lo poseen los hombres.

Probablemente la historia de la costilla de Adán provenga de Asiria. Un relieve babilónico muestra a la diosa Anath, de Ugarit, observando a Baal clavando un cuchillo bajo la quinta costilla de su hermano mellizo Mot. Baal sería el Dios de los judíos y Mot, Adán, ya que ambos eran como los mellizos (“a su imagen y semejanza”).

En los libros apócrifos Los Secretos de Enoch se menciona que Dios utilizó siete elementos para crear a Adán: tierra que hizo carne; rocío que convirtió en sangre; piedras para los huesos; pasto para las venas y cabellos; el viento lo transformó en su alma; utilizó el Sol para sus ojos; y la inteligencia de los ángeles. Tuvo más cuidado en la creación de Eva debido a lo complicado del aparato reproductor[22].

Los primeros padres no fueron creados en el Jardín del Edén. Según el Libro de los Jubileos, de los Pseudepigrapha Judíos[23], Adán fue creado en las tierras de Elda y fue llevado al Paraíso terrenal luego de cuarenta días. Eva sería llevada a los ochenta días.

El significado de “Eva” es “la que da la vida”. Según la Biblia, ese nombre le fue dado por Adán. En árabe se dice “Hawa”. Una variante del significado de su nombre sería “una viviente”, al parecer relacionado con el verbo hebreo “ja-yáh”, “vivir”. Adán, además de asignarle un nombre a Eva, la llamó “isch-scháh”, que significa “varona”.
 
Senoy, Sansenoy y Semangeloph
Conjuros y amuleto

Una tradición mas reciente aconsejaba grabar en un amuleto, el nombre de tres ángeles(Senoy, Sansenoy y Semangeloph), para proteger a los niños contra una muerte prematura. Se decía que Lilith visitaba de noche las casas donde había recién nacidos para estrangularlos. Las madres tenían que cuidarlos durante los primeros días de su vida. Esa tradición persistió hasta el siglo XIX.

Los amuletos protectores eran colocados con frecuencia alrededor de la cama de una mujer apunto de dar a luz[17]. El Bereshit Rabba aconsejaba desparramar cenizas de carbón de leña alrededor de la cuna del bebé. A veces Lilith o sus hijas las lillim lograban pasar el círculo (que no se había cerrado) y a la mañana siguiente se podían descubrir sus huellas como las pisadas de una pata de gallo[18]. Si esos demonios habían logrado cruzar, en el rostro del bebé aparecería una sonrisa. Para evitar que Lilith estrangulara la criatura, la madre debería poner un dedo sobre los labios del niño. Los niños nacidos fuera del matrimonio quedaban para siempre a merced de Lilith.

Amuletos para proteger a los recien nacidos de Lilith
Probablemente fue esa negación del placer de la cultura judía, reflejada en la sonrisa del niño, la que relacionó a Lilith con los sueños eróticos de los hombres. En las noches, en especial las de los viernes, Lilith se introduce en la cama de los hombres solitarios, que no duermen con mujeres y/o sin principios morales, y los seduce en sus sueños, robándoles su semen para dar nacimiento a más demonios. Los varones se sienten oprimidos[19] y pueden tener erecciones e incluso orgasmos. Algunos intentan luchar, moverse o gritar, pero todo es inútil: Lilith los atrapa en un abrazo cálido y mortal. Esa sensación los puede sumir en la depresión y luego llevarlos a la muerte. Para esto también había un conjuro que ahuyentaba a esos demonios:

“Conjúrote espectro, que no tienes a nadie para sepultarle, ni tienes nombre, que puede ser Lilu, Lilit o la sierva de Lilit, que se posesionó de mí, me atormenta, está preso en mi cuerpo, en mi carne, no se desprende… se esconde en lugar secreto… que tu luz haga que se salga el portador de la desgracia, ahuyenta al espectro, alcanza el mal cuyo toque es muerte”.

Los pacientes incurables son llamados en estos escritos los novios de Lilith, y nos recuerdan a las víctimas del vampirismo, los cuales, bajo el influjo de sus besos, languidecen lentamente, hasta que se unen con su amante en el beso de la muerte.

Martín Buher nos relata un cuento jasídico, recopilado por él, que relata un ataque de Lilith:

”Un hombre había sido poseído por Litith y pidió al rabino Mardoqueo que lo liberase del embrujo. Cuando regresó a su pueblo, encontró que todos habían cerrado las puertas de sus casas, por lo que buscó refugio en un montículo de heno. De repente apareció Lilith y le dijo: ‘Ven hacia mí’. Él respondió: ‘Ven tú hacia mí’. Ella dijo: ‘No puedo, pues en ese montículo hay una hierba que me impide aproximarme a ti’. ‘¿Dime cuál es? así la arrojo lejos y podrás venir a mí’. Y le mostró diversas hierbas hasta que Lilith dijo: ‘¡Ésa!’. Entonces él prendió la hierba en su pecho y se liberó de Lilith, quien huyó asustada.

En el Targum Yerushalmi, se comenta la bendición que leemos en Números 6:26 y que se refiere a las hijas de Lilith:

“¡El Señor bendice el fruto de todos los partos, y preserva los bebés de los Lilim!”


En el Zohar 3:76b-77a leemos:

“Y yo, el sabio, declaro la grandeza de su radiación para asustar y aterrorizar a todos los espíritus de los ángeles renegados y de los espíritus bastardos, demonios, Liliths, búhos y (chacales…) y esos que atacan inesperadamente para desviar el espíritu del conocimiento…”


[3] El término Kabbalah o “Qabalah”, en hebreo significa “recepción”, o “una doctrina recibida oralmente” en la cual “se encuentran las doctrinas especulativas, filosóficas y teosóficas de Israel”. Estas doctrinas estaban contenidas originalmente en dos libros, el Sepher Yetzirah y el Zohar.
[4] Cuenta una antigua leyenda que Dios creó a la mujer antes que al hombre. Ella fue la que pidió a Dios que creara al hombre: debía ser fuerte, poderoso, hermoso, inteligente, que la protegiera y cuidara de ella. Dios aceptó el reclamo, y se dispuso a crearlo de una de las costillas de Eva, pero puso una condición: Eva debería hacer creer al hombre que él había sido creado primero.
[5] Las tradiciones de los incas del Perú indican que, antes de que fuera creado el mundo, había existido un hombre llamado Uiracocha o Viracocha, cuyo nombre completo era Uiracocha Tachayachachic que significa “creador de las cosas del mundo”. Al principio este dios había sido hombre y mujer al mismo tiempo. Se instaló en Tihuanaco, donde creó una raza de gigantes.
[6] Libro del ritual judío que compendia las leyendas judías del Midrash y las primeras Kabbalahs.
[7] En su “Banquete” Platón escribe: “Originalmente había un tercer sexo junto al masculino y el femenino. Tenía cuatro manos y cuatro pies…”
[8] Voltaire escribe en su Diccionario Filosófico, en una crítica satírica:
“… La piadosa señora Bourignon estaba segura de que Adán había sido hermafrodita, como los primeros hombres del divino Platón. Dios le había revelado este gran secreto; pero como yo no he tenido las mismas revelaciones, me abstendré de hablar de ello. Los rabinos judíos han leído los “libros” de Adán; conocen el nombre de su preceptor y de su segunda mujer; pero como yo no he leído esos libros de nuestro primer padre, no diré de ellos una palabra. Algunos visionarios muy sabios se asombran cuando leen el “Veidam” de los antiguos brahmanes, al ver que el primer hombre fue engendrado en la India, que se llamaba Adimo –que significa engendrador- y que su mujer se llamaba Pocriti –que significa vida-. Dicen que la secta de los brahmanes es indiscutiblemente más antigua que la de los judíos; que los judíos no pudieron escribir hasta muy tarde en lengua cananea, ya que no se establecieron hasta muy tarde en la pequeña comarca de Canaan; dicen que los hindúes fueron siempre inventores, y los judíos siempre imitadores; los hindúes siempre ingeniosos, y los judíos siempre toscos; dicen que es muy difícil que Adán, que era pelirrojo y tenía cabello, sea el padre de los negros, que son como la tinta y que tienen lana negra sobre la cabeza. ¿Qué más no dirán?”
[9] El historiador romano Tácito nos recuerda lo común de estas prácticas sexuales en la antigüedad. En sus anales (XV-37) describe una orgía en casa de Tiberino, durante la cual “se intercambiaban profusas caricias hombres y animales”. Heródoto, asustado por tales atrocidades, escribía: “… y el carnero copuló ante los ojos de todos con una mujer”.
[10] Poco después serían expresamente prohibidas estas prácticas zoofílicas. En el Levítico capítulo XVIII versículo 23 leemos: “No te acostarás con un animal para ensuciarte con él. La mujer no deberá acercarse a una bestia para prostituirse con ella.
[11] Explicaciones de la Biblia.
[12] Midrash publicado en el siglo X, que recoge escritos de los siglos VII al X.
[13] Ver Génesis Bereshid Rabba 17-4; y B. Yebamot 63A.
[14] Ver Yalqut Reubeni Génesis II 21: IV 8.
[15] Final que nos recuerda al Euripides de Medea.
[16] Niños hechos a su imagen y semejanza, según el rabino Ben Shiva.
[17] Recordemos la oración a Marduk y el conjuro a Ishtar que mencionamos al inicio de este artículo.
[18] En algunas tradiciones mexicanas se esparcen cenizas alrededor de la cabaña en donde está un recién nacido. El animal que deje sus huellas será el Nagual del bebé. Recordemos, también, la tradición de hacer círculos mágicos, durante las misas negras, para impedir la entrada o el contacto directo con el demonio.
[19] El mismo efecto que se produce durante las alucinaciones hipnopómpicas e hipnagógicas.
[20] Génesis Bereshid Rabba 161.
[21] Génesis Rabba 134 B. Erubin 18ª.
[22] Haggadah, tob. 3 1.
[23] Textos bíblicos como el Libro de Enoch o los Salmos de Salomón, cuyo autor se desconoce y no es el que se menciona en el título.

viernes, 15 de julio de 2016

Zheng He
Zheng He había nacido en 1372 en la pobre y montañosa provincia china de Yunnan, en el momento en que el poder de los mongoles estaba empezando a ser sustituido por el de una nueva dinastía local, los Ming. Con tan sólo diez años fue capturado por los ejércitos Ming, su familia era musulmana y había luchado al lado de los mongoles. Como era costumbre con los prisioneros que eran hombre, lo castraron, un proceso al que muchos no sobrevivían.

Zheng He, convertido en eunuco, fue enviado a la corte en Beijing a servir a un gran príncipe, Zhu Di. El príncipe y Zheng He conspiraron para derrocar al sobrino de Zhu Di, el emperador de China, y se acabaron enfrentado a él. Finalmente, los rebeldes tomaron la capital, Nanjing, y el príncipe fue entronizado como el emperador Yongle el 17 de julio de 1402.

Una vez conseguida la victoria, el nuevo emperador estaba ansioso por demostrar su legitimidad y mostrar las riquezas y poder de su nuevo imperio al mundo. Al mismo tiempo, Yongle pretendía impulsar el comercio marítimo, una actividad que hasta entonces había sido despreciada y que él creía que podía convertirse en una fuente de ingresos muy provechosa para el estado al no recaer sobre los campesinos.

Emperador Yongle
Una de las primeras acciones del Yongle al llegar al poder fue recompensar a Zheng He, que había destacado sobre el resto de sus comandantes durante la revuelta, nombrándolo almirante. Junto al nuevo cargo, Zheng He recibió el encargo de construir una gran flota para navegar y comerciar por los mares de Oriente. Se trataba de una gran misión, pero también peligrosa, tormentas, tifones, monstruos marinos, piratas y sultanes le esperaban. Zheng He contaba con la ayuda de mapas, aunque algunos eran de hacía siglos, que describían la costa, las posiciones de las estrellas y los puntos en los que se podían abastecer de agua potable.

Para cumplir las órdenes del emperador se construyeron unos gigantescos astilleros en la rivera del rio Yangtze, a las afueras de Nanjing, y que hoy aún se conservan. En total, entre 1403 y 1407 más de 1600 naves fueron construidas o remodeladas en esos astilleros.

La Flota del Tesoro
Aparte de los fines comerciales, los motivos que impulsaron a Yongle a emprender semejantes expediciones no están del todo claros y pudieron ser múltiples. Por un lado se baraja la posibilidad que las expediciones hubieran sido un intento de encontrar al anterior emperador, Jianwen. Se había extendido el rumor que Jianwen no había muerto en la caída de Nanjing al no encontrarse su cadáver, por lo que estas expediciones podían haber servido para buscarle. Además, en el caso de que Jianwen estuviera vivo y buscando apoyo extranjero, la flota podía constituir una advertencia para sus posibles aliados.

La búsqueda de animales y plantas exóticas, especialmente con fines medicinales, podía también estar detrás de la creación de la flota, junto con el intento de establecer relaciones diplomáticas o la lucha contra la piratería. Aunque para muchos estudiosos el aspecto más crucial para la creación de la flota fue el propio carácter megalómano del emperador Yongle.


El primer viaje

La primera expedición imperial zarpó en otoño de 1405. En total 317 barcos, con velas rojas y banderas de seda en los mástiles, a bordo de los cuales había más de 28.000 hombres, al mando, Zheng He. Durante más de dos años de travesía visitaron Sumatra y Sri Lanka, y oyeron por primera vez de la existencia de “Mouxia” (Moisés), que ubicaron erróneamente en la ciudad y creyeron formaba parte de la religión hinduista. Tuvieron enfrentamientos con piratas en las proximidades del estrecho de Malaca y sufrieron algún que otro tifón.

La flota de Zheng He era una especie de ciudad flotante. Tenía barcos que llevaban caballos, otros tropas, había, también, barcos de guerra, patrulleras y unos 20 barcos cisterna que transportaban agua.

(Bao suchuan) Eran los buques más grandes de la Flota, con nueve palos. No se sabe exactamente cuántos barcos del tesoro se construyeron ni cuántos iban en cada flota. Durante el reinado de Yongle hubo unos 250 barcos del tesoro y 62 fueron del tamaño más grande, aunque el novelista Lou Maotang sugirió que sólo fueron cuatro. Su tamaño exacto es también objeto de debate ya que no se ha conservado ninguno. Los datos con los que se cuenta son los siguientes: Las descripciones de la época (como el Ming Shi), que hablan de un tamaño de "44 zhang y 4 chi de longitud, 18 zhang de ancho". No se sabe a qué sistema métrico se referían, anteriormente se interpretaba que la longitud era de unos 137-150 metros, actualmente se toma como más probable que se empleara el sistema métrico de Fujian, que arroja un tamaño de 119-124 metros de largo y 49-51 de ancho.El hecho de que en algunas descripciones se utilizaran caracteres complejos en vez de simplificados lleva a pensar que se trataba de barcos excepcionalmente grandes. Se trataría de los mayores barcos jamás construidos en madera.

Otros estudiosos sostienen que estos barcos podrían haber sido aún más grandes, se basan para ello en cálculos a partir de hallazgos y restos arqueológicos. El descubrimiento de un timón enterrado en el barro cerca de los astilleros de Nanjing permitió deducir que la eslora del barco en el que estaba montado podría haber sido de entre 160 y 180 metros. El tamaño de las atarazanas de Nanjing, dos de las cuales eran de 450 metros de largo y unos 64 metros de ancho, podría reforzar esa hipótesis.

Otros expertos, sin embargo, consideran del todo improbable que barcos de esas dimensiones pudieran navegar. Las investigaciones más recientes, y que son aceptadas por la mayoría estudiosos actuales, fijan la eslora de los barcos del tesoro entorno a los 60 metros. Una explicación para las dimensiones, aparentemente ineficientes, de los colosales barcos del tesoro es que el Emperador y sus burócratas sólo los usaban para sus desplazamientos de estado a lo largo del Yangtze. Por ejemplo, cuando acudían a pasar revista a la flota de Zheng He. En las aguas mucho más calmadas del Yantgze los gigantescos Barcos del Tesoro sí que podrían haber sido capaces de navegar.


Tomando las descripciones de la época como ciertas, los barcos tendrían un aspecto impresionante, con nueve mástiles, cuatro cubiertas y camarotes lujosos con balcones. Se da por hecho que eran mayores que cualquier otro barco anterior a ellos y varias veces el tamaño de las carabelas de Colón. Además, estaban mejor equipados, pues contaban con brújulas magnéticas y compartimentos estancos. Incluso algunas descripciones afirman que tenían parcelas de tierra a bordo. Pero pese a toda esta organización la vida no era fácil. Zheng He perdió muchos de ellos por las tormentas y muchos otros se estrellaron contra la costa, las enfermedades también eran comunes abordo y muchos hombres murieron por ellas.
 
El segundo viaje

Tras el retorno de la Flota, Yongle ordenó que se volviera a organizar una expedición, cuyo objetivo principal sería devolver a los embajadores extranjeros a sus lugares de origen. No está claro si Zheng He participó en este segundo viaje o si, por el contrario, permaneció en China, tal vez reparando el templo de Tianfei en Meizhou.

De no haber viajado en la expedición, ésta habría sido comandada por los eunucos Wang Jinghong y Hou Xian. Comenzó a finales de 1407 o comienzos de 1408. Contaba con 68 barcos, menor número que el anterior viaje ya que -entre otros motivos- no se consideró necesario llevar tantos barcos de guerra. Repitió básicamente los mismos pasos que el anterior, visitando Siam, Java, Deli, Ahceh, Cochin y Calicut. Esta expedición estuvo marcada por su carácter político ya que los chinos intervinieron en las disputas entre siameses y khemeres, además de participar en la elección del nuevo rey (zamurin) de Calicut: Mana Vikranam

Templo de Tianfei en Meizhou.
El tercer viaje

Comenzó en 1409 con sólo 48 barcos. Visitaron Vietnam, Temasek (el actual Singapur) y llegaron hasta Malaca, donde reconocieron la autoridad de un rey local para garantizar la estabilidad de la región. Prosiguieron hasta Sri Lanka y llegaron hasta Sumatra, allí erigieron una lápida conmemorativa de Buda, Alá y una deidad hindú, como muestra de respeto a las costumbres locales.

Torre de porcelana en Nankín
Existe una cierta confusión sobre las creencias religiosas de Zheng He, algunos lo describen como un musulmán ortodoxo que ayudó a extender su fe por el sudeste asiático. Se tiene constancia que durante sus expediciones colaboró en el traslado un gran número de musulmanes chinos a Malaca, Palembang y Surabaya (dos ciudades de Indonesia). Sin embargo, Zheng He siempre fue respetuoso con las demás religiones, fundamentalmente budismo y taoísmo, y no dudó en seguir sus rituales cuando lo creyó necesario. Tal vez por esto, algunos estudiosos consideran pudiera practicado alguna forma de sincretismo.

En efecto, aunque Zheng He era musulmán, rezaba y presentaba ofrendas a Tianfei. Los chinos creían que las tormentas eran causadas por dragones gigantes. Quemar incienso como ofrenda a la diosa Tianfei era una manera de calmar a esos dragones. A bordo de su flota, Zheng He consultaba a sus navegantes, pero también a sus astrólogos y sacerdotes taoístas.

Lo que sucedió durante este tercer viaje es objeto de discusión:

Según las fuentes chinas Alakeswara(gobernador de Sumatra) solicitó a Zheng He el pago de un tributo, a lo que éste se negó. Alakeswara envió entonces un ejército de 50.000 soldados a cortar la comunicación de Zheng He -y el ejército de 2.000 soldados que le acompañaba- con la Flota. Zheng He, dándose cuenta de que casi todas las fuerzas cingalesas le cortaban el paso, dio media vuelta y marchó contra la capital. Tras tomar la ciudad y capturar a Alakeswara, Zheng He consiguió marchar sin problemas a la costa. Alakeswara fue llevado a Nankín, donde se le perdonó por su "ignorancia" y se ordenó que "uno de sus sabios seguidores" gobernara en su lugar. Las fuentes chinas no dan más detalles y parecen confundidas sobre la estructura de poder en la isla, hasta el punto de que no queda del todo claro si fue Alakeswara, Vijaya Bahu VI o ambos quienes estuvieron en Nankín.Los cingaleses explican que Zheng He llegó con la intención de deponer al rey Vijaya Bahu VI e instalarse él mismo como soberano de Kotte. Alakeswara estableció una alianza con Zheng He para derrocar al rey y fue este quien viajó a China. Cuando Vihaya Bahu VI volvió a Sri Lanka fue asesinado en secreto por Alakeswara, que se convirtió así soberano de la isla.

Sagrado diente de Buda
Sin embargo ambas fuentes concuerdan en que el sagrado diente de Buda que se conservaba en Sri Lanka fue llevado a China. Las fuentes chinas no explican cómo ni por qué llegó allí. Los cingaleses indican que los chinos deseaban hacerse con la reliquia, pero eso no concuerda con el respeto que habían mostrado los chinos con las religiones de la isla. Es posible que fuera el rey Vijaya Bahu VI quien llevara voluntariamente el diente hasta China para convencer al emperador de que era el legítimo soberano o para impedir que cayera en manos de Alakeswara. En todo caso, cuando el rey volvió a la isla, el diente retornó con él.

Como clara constancia del viaje se conserva la lápida china, erigida finalmente cerca de la ciudad de Galle. En 1412, con el dinero obtenido del comercio, se inició la construcción de la Torre de porcelana en Nankín, de casi 80 metros de alto. Además de la torre en sí, los jardines que la rodeaban contaban con plantas y animales obtenidos gracias a las expediciones de Zheng He. La torre fue destruida durante la rebelión Taiping en 1856.
 
El cuarto viaje

Las tres primeras flotas habían tenido como objetivo la mejora de las relaciones comerciales con el sudeste asiático. A partir de este momento, Yongle ordena la exploración de Arabia y África, lugares que, si bien no eran desconocidos para los chinos, no habían sido nunca explorados de manera sistemática. La cuarta flota partió en enero de 1414, esta vez eran 63 barcos y llegó hasta la India y las Maldivas.

¿Quilin? Girafa
Los soldados de la flota de Zheng He no solían inmiscuirse en las luchas locales, su función era más intimidatoria que de conquista y colonización, tal vez por la falta de tradición imperialista de China. Zheng He normalmente preferiría conseguir sus fines mediante el uso de la diplomacia, aunque tampoco se arrugaba si llegado el momento necesitaba recurrir a la violencia para impresionar a los pueblos extranjeros o hacerles pagar los tributos si estos se negaban.

Zheng He había tenido que utilizar la fuerza en los viajes anteriores y en este cuarto la tuvo que volver a utilizar para defenderse del candidato al trono de la ciudad de Semudera en Sumatra. La cuarta flota regresó en 1414 trayendo de invitado al rey de Bengala que llevó un curioso presente al emperador. Los chinos creyeron que se trataban de un quilin, un animal mitológico que sólo aparecía cuando existía un buen gobierno, aunque en realidad era una jirafa. Muchos en la corte felicitaron a Yongle por este buen augurio.

El quinto viaje

El quinto viaje se inició el 28 de diciembre de 1416. Después de visitar los puertos habituales del sudeste asiático, la flota llegó hasta la península Arábiga donde fueron bien recibidos y después se encaminó al sur, hasta Somalia.
 
El sexto viaje

La exploración y la curiosidad impulsaron un sexto viaje que comenzó la primavera de 1421. Aunque China había mantenido relaciones comerciales con África antes, esta seguía siendo una tierra “nueva”. La flota volvió a visitar Arabia y el este de África. Zheng He tuvo que regresar antes de completar el viaje, puede ser que para asistir a la inauguración de la Ciudad Prohibida.

Rowan Gavin Paton Menzies sostiene que en 1421, más de un centenar de barcos chinos alcanzaron las islas de Cabo Verde, entre África y Sudamérica, y de allí se dividieron en tres expediciones mayores que luego se volvieron a reencontrar en China, tras recorrer miles y miles de millas náuticas y descubrir nuevas tierras hacia los cuatro puntos cardinales.

Rowan Gavin Paton Menzies
La flota expedicionaria I, del almirante Zhou Wen, llegó a las Antillas, y de allí bordeó toda la costa atlántica norteamericana siguiendo hasta el océano Ártico, para retornar a aguas chinas por el norte de Groenlandia, de Islandia y de Asia. Se desplazó entre los icebergs del legendario “Paso del Norte”, que buscaron infructuosamente europeos y norteamericanos durante gran parte del siglo XIX.

El almirante Zhou Man, entretanto, al mando de la expedición II, bordeó Sudamérica desde las Guayanas hasta las islas Malvinas, pasando por Brasil y el río de la Plata. En el extremo sur, Zhou Man dio la vuelta por el estrecho que Magallanes, “descubriría” un siglo después, para remontar enseguida por la corriente de Humboldt, a lo largo de Chile y la costa pacífica sudamericana.
 
Avanzó al norte de Perú, donde hasta hoy son hallados objetos arqueológicos de manufactura o inspiración china, y de allí siguió al sur-oeste a Nueva Zelanda y la costa oriental de Australia, para luego retornar a América. La recorrería esta vez desde California –a la que imaginó como una isla– hasta el Ecuador. Desde allí emprendió el regreso a China, a través del archipiélago filipino.

Finalmente, la expedición III, a cargo de Hong Bao, otro almirante eunuco, como los anteriores y todos los más altos oficiales de la Marina Imperial china de esos años, protegidos del Emperador Yongle, hizo el trayecto de las islas de Cabo Verde hasta la Antártica, descendiendo en vertical, para luego bordear las costas más australes del mundo, cubiertas de nieve, de regreso hacia el Este.

Así, Hong Bao llegó a las islas Kerguelen, al sur de la India, donde hoy funciona una base atómica francesa cercana al círculo polar. Desde allí enfiló sus naves hacia el Norte, rumbo a China, con escala en la costa occidental de Australia, antes de completar la hazaña colectiva que ahora asombra al mundo, tardíamente enterado de esta proeza sin parangón en los anales de los grandes descubrimientos y navegaciones de la humanidad

 Pese a que las sucesivas flotas habían convertido a China en la dominadora de gran parte del Océano Índico, parecía que el fin de estos viajes comerciales se acercaba. Por un lado, la clase dirigente confucionista, partidaria del aislacionismo, empezaba a recuperar la influencia perdida en la corte. Por otro, la construcción naval había empezado a caer en decadencia tras la renovación del Gran Canal en 1411. El canal ofrecía una ruta más rápida y segura para transportar grano que la marítima, la demanda para barcos marinos cayó. A su vez, el imperio empezó a tener problemas internos: hambrunas, epidemias, déficit, inflación,… Y además se vio envuelto en una guerra inacabable en una provincia rebelde al norte de Vietnam.

En 1424 el emperador, y gran valedor de Zheng He, Yongle, falleció y fue sucedido por su primogénito, el emperador Hongxi, que aunque tuvo un reinado de sólo 9 meses, se mostró contrario a continuar los viajes de la flotas. Hongxi fue a su vez sucedido por su hijo, Xuande, que al poco de llegar al poder, el 29 de junio de 1430, y preocupado por la pérdida de influencia en el exterior y la reducción del comercio tributario, ordenó iniciar los preparativos de una nueva expedición.

El séptimo y último viaje

Tumba de Zheng He
Sería el séptimo y último viaje para Zheng He. Debido al parón de 6 años desde el anterior, los preparativos fueron esta vez más largos, pero fue la mayor de todas las expediciones, en total, otra vez, más de 300 barcos. El objetivo era restaurar la tranquilidad en los mares. La flota se dividió en dos grupos, uno de ellos llegó tan al sur como Kenia y Mozambique, el otro, al mando del cual estaba Zheng He, se dirigió hacia el golfo Pérsico. Zhenge He murió antes de llegar al golfo Pérsico y, como los grandes almirantes, Zheng He fue enterrado en el mar. Sin embargo, sus zapatos y una brizna de sus cabellos fueron llevados a Nankín para ser enterrados en una cueva budista. En Nankín (colina de Niushou) se erigió una lápida funeraria musulmana, pero no se ha encontrado en ella ningún resto humano u objeto. La tumba fue restaurada en 1985.

La flota sin su almirante regresó en 1433 con nuevos embajadores y cinco nuevos quilin. Hongxi se mostró satisfecho por la restauración del comercio tributario, pero murió en 1435. El nuevo emperador, Jungtong, llegó al trono con apenas siete años de edad y se convirtió en un títere en mano de los eunucos. En 1449 fue capturado por los mongoles. Los confucionistas, que acusaban a los eunucos de tal desastre, aconsejaron deshacerse de ellos y les prohibieron participar en el comercio ultramarino.

El fin de la flota del Tesoro


Los confucionistas eran mucho más conservadores que los eunucos, veneraban la autoridad y el modo de vida rural, no la innovación y el comercio. Las creencias confucionistas consideraban poco apropiado que una persona viajara al extranjero mientras sus padres aún estaban vivos. Además, creían que poco tenían que ofrecer las naciones “bárbaras” a la mucha más avanzada, y ya próspera, China.

Eventualmente la élite confucionista prohibió la construcción de buques con más de dos palos y la navegación marítima (edicto Hai Jin). Zheng He fue cayendo en el olvido, e incluso llegó a ser visto como una figura negativa por ser contraria a las ideas confucionistas. La información de los dos últimos viajes, los más lejanos, fue destruida por los funcionarios del emperador Ming, probablemente para evitar más “despilfarros” al país.

Juan Sebastián Elcano
Los inmensos juncos chinos lanzados a conquistar los océanos por el Emperador Yongle, y a cargo de Zheng He, su principal consejero, dieron la vuelta completa al mundo 100 años antes que la expedición magallánica, que concluyó su periplo a las órdenes de Juan Sebastián Elcano. Llegaron a la punta sur africana –llamada después cabo de Buena Esperanza–, 66 años antes que los portugueses; descubrieron América 71 años antes que Colón; estuvieron en Australia y Nueva Zelanda tres siglos y medio antes que Cook, y bordearon los dos polos, por lo menos, con cuatro siglos de anticipación a los europeos.

Mucho se ha especulado sobre qué habría sucedido si China hubiera mantenido las expediciones navales, pero la realidad es que finalizaron de forma abrupta, lo que sin duda se convirtió en una oportunidad perdida y facilitó la exploración europea. Además de los problemas que ya habían provocado el primer parón después del sexto viaje. El imperio Ming se encontró con cuestiones más urgentes. Los mongoles volvían a constituir una amenaza al norte, lo que desvió la inversión militar del caro mantenimiento de las flotas del tesoro. La inflación convirtió a los billetes Ming en poco fiables y dejaron de ser aceptados en el extranjero, se exigió el pago mediante bienes materiales, condiciones menos atractivas para los chinos.

600 años despues
Con motivo del 600 aniversario de su primer viaje, se inició una recuperación de la figura de Zheng He, promovida por el gobierno chino, gracias a la apertura de museos, construcción de réplicas de sus barcos del tesoro, series de televisión y libros. La imagen de Zheng He como embajador cultural de buena voluntad, marino de un país poderoso, pero amante ferviente de la paz, fue utilizada por el Partido Comunista Chino, para demostrar a sus propios ciudadanos que China estaba recuperando su gloria pasada, a la vez que para tranquilizar a los países vecinos demostrándoles que China podía ser fuerte sin convertirse por ello en una amenaza.

Pero incluso en la misma China, el uso de historia pobremente documentada como moderna propaganda causó un cierto rechazo. Algunos estudiosos criticaron la campaña por ser sólo una distorsión, que olvidaba que Zheng He trataba a los extranjeros como bárbaros y a la mayoría de países como estados vasallos. Los críticos con la campaña rebajaban, también, los logros de sus viajes, que, según ellos, sólo sirvieron para recaudar impuestos para un emperador megalómano y derrochador.

El gran almirante Zheng He

Zheng He estuvo al mando de todas las flotas chinas durante casi tres décadas, desde 1405 hasta 1433. Él mismo dirigió la construcción de los enormes barcos que las integraban, en astilleros que hizo erigir en Nanking hace seis siglos. Aún hoy se encuentran en plena producción.

Calificado de “explorador, conquistador, diplomático y promotor del comercio global” por la revista norteamericana “Time”, el eunuco Zheng He fue proclamado por la misma publicación como el número 14 entre las 100 personalidades que más han influido en la historia de la humanidad, por sus viajes, descubrimientos y mapas que agentes secretos llevaron a Italia, primeramente, para luego ser vendidos a los reyes de Portugal, España e Inglaterra. Décadas después, es cierto, pero que habrían permitido enviar a los navegantes europeos siguiendo rutas ya comprobadas.